Letrero FGM #MyIssueToo

La semana pasada, un tribunal de Neuchâtel en Suiza emitió la primera sentencia de culpabilidad en ese país respecto del delito de haber mutilado los genitales de dos niñas, en lo que se conoce como ablación o mutilación genital femenina, MGF.

El Código Penal de Suiza incorporó en 2011 el artículo 124 que tipifica como delito la MGF para establecer que “cualquiera que mutile los genitales de una mujer, que la perjudique significativamente en su función natural o de cualquier otra forma, será sentenciada a hasta 10 años de prisión”. El tipo penal indica que “cualquiera que cometa el delito en el extranjero será responsable en Suiza”.

El proceso se efectuó en contra de una mujer de nacionalidad somalí, madre de dos hijas que fueron mutiladas en Somalia y Etiopia en 2013 y 2015. La denuncia fue presentada en Suiza por el padre de las niñas.

La madre no negó haber sometido a sus hijas al terrible proceso, producto de la presión social pues en varios países este tipo de intervención, que se llega a hacer incluso con vidrio, es una práctica vinculada con las tradiciones religiosas. Se estima que entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas han sufrido alguna mutilación genital.

La MGF tiene dolorosas consecuencias, tanto a corto como a largo plazo, para la salud de la mujer, que incluyen hemorragias, problemas de orina, infecciones, infertilidad y complicaciones en el parto, además de profundas consecuencias psicológicas.

En Europa se estima que vive medio millón de mujeres que ha sobrevivido a la mutilación y que anualmente están en riesgo de sufrirla unas 180,000 mujeres, lo anterior conforma a cifras del grupo End FGM European Network.

Al dictar la sentencia en Suiza, la primera que se dicta respecto de este delito en ese país, la juez Nathalie Kocherhans, quien presidió el tribunal, dijo lo siguiente: “No creo que pueda cambiar las cosas. Pero posiblemente este veredicto contribuya a eliminar el sufrimiento a millones de niñas”.

Si bien el caso planteó situaciones complicadas para los jueces, como el hecho de que la madre de las niñas es analfabeta y que estuvo sujeta a una considerable presión por sus familiares y comunidad, se consideró que debía dictarse una sentencia de prisión por la gravedad del delito.

La organización europea que busca poner fin a esta práctica explica que, aunque la MGF no nos afecta directamente, lo hace de otras formas, pues aunado a otras formas de violencia contra la mujer, desequilibra la participación femenina en la sociedad y sin una presencia equilibrada de hombres y mujeres, la sociedad no puede funcionar de forma justa y equitativa. Por ello han lanzado la campaña MGF #MyissueToo que significa que la MGF también es mi problema.

Más información thelocal.ch

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen fgmismyissuetoo.com

Otras Noticias

Suscripción al Boletin