Mazo judicial

Esta semana se ejecutó en Irán por segunda vez en el año una sentencia conforme la Ley del Talión o de retribución, conocida popularmente como “ojo por ojo”, en la que un hombre fue dejado ciego al haber sido encontrado culpable de haber arrojado ácido a la cara de una niña de 4 años, dejándola ciega.

La Ley del Talión fue muy usada en la Edad Antigua y en la Media, cuando se pretendía aplicar una justicia retributiva en donde la pena no solo era equivalente sino idéntica. Ese es el caso del “ojo por ojo, diente por diente” señalado en el Antiguo Testamento de la Biblia.

Pese a que se trata de una sanción establecida por la estricta ley de la Sharia, se efectúa en no muchas ocasiones ya que se otorga la posibilidad a la víctima o a sus familiares de conmutar la pena por lo que se conoce como deudas de sangre o Diyyah, que en derecho islámico permite que se pague una compensación económica por el delito cometido y que generalmente aplica en homicidio.

Además, se trata de una sanción que ha sido muy cuestionada desde el punto de vista del respeto a los Derechos Humanos.

La sentencia ejecutada esta semana fue confirmada por el fiscal de Teherán, Mohammad Shahriari, quien explicó a la agencia de noticia ISNA que “en 2009, este hombre arrojó ácido a la cara de una pequeña niña de cuatro años en la región de Sanandaj, dejándola ciega”.

“Hoy, la ley de retribución se aplicó en mi presencia y la de otros expertos”, confirmó este funcionario, pero sin desarrollar más.

En 2011, Ameneh Bahrami, quien también fue desfigurada tras haber sido atacada con ácido, perdonó en el último momento a su atacante de una sanción semejante porque no quería que el hombre sufriera los horrores que ella había sufrido.

En ese caso, su atacante, Majid Movahedi, quien en 2004 arrojó ácido sulfúrico al rostro de Amaneh Bahrami, dejándola completamente desfigurada, fue sentenciado en 2008 a que en cada uno de sus ojos se vertieran 10 gotas de ácido sulfúrico. La sentencia fue confirmada en 2011.

Segundos antes de que el hermano menor de Amaneh Bahrami ejecutara la sentencia, ella le otorgó el perdón, insistiendo en que Movahedi permaneciera en prisión y le pagara una retribución económica. Sin embargo, todo indica que en 2014 este hombre fue perdonado por el ayatola Alí Jamenei, líder supremo de Irán, sin que le hubiere pagado la retribución.

Esta joven, que después de numerosas cirugías ha recuperado un poco de visión en un ojo, se dedica a apoyar a las víctimas de ataques de ácido y a tratar de prevenir estos horribles delitos que se han multiplicado en Irán en los últimos años.

Más información timesofisrael.com

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