Poster documental Blackfish

Un accionista ha presentado una demanda de acción colectiva en contra de SeaWorld Entertainment, Inc., al no haber informado adecuadamente a los inversionistas sobre los efectos que tendría el film Blackfish sobre el valor de la empresa.

Desde que en 2010 falleciera Dawn Branchau durante la presentación de un espectáculo de orcas en el parque de Orlando, Florida, a causa del ataque de una orca llamada Tilikum, los parques marinos SeaWorld han estado bajo ataque.

La muerte de la entrenadora de orcas dio origen al documental Blackfish que se estrenó en 2013 y que se centra en la orca involucrada en el incidente, Tilikum, que ha estado relacionada con dos muertes más, y las consecuencias de mantener en cautiverio a estos animales.

En la demanda de los accionistas se señala que este film revela por primera vez que SeaWorld “(a) ha cuidado indebidamente y maltratado a su población Orca causándoles angustia mental afectando la seguridad de los entrenadores y del público; (b ) continúa presentando una Orca que ha matado y herido a numerosos entrenadores; y ( c ) en consecuencia exponiendo a la compañía a material e incertidumbres que podrían afectar negativamente la asistencia a sus parques orientados a la familia”.

El demandante afirma que la información que se proporcionó a la Securities and Exchange Commission para la Oferta Inicial al Público, y cotizar en las bolsas de valores, era falsa al no haber hecho referencia a esta información.

También se acusa a SeaWorld de haber mentido en un comunicado de prensa sobre los resultados de la empresa en el primer semestre de 2013, reportando una caída del 9% en la asistencia a los parques atribuida a cuestiones meteorológicas, cuando según, el demandante esto es atribuible a la mala publicidad generada por el film Blackfish.

En el reporte del año 2013 se concluye que la caída anual en asistencia fue del 4.1% debido a “condiciones climáticas inesperadas y adversas en el segundo trimestre y de julio” y lo mismo sucede en el reporte del primer trimestre de 2014, pero que el demandante insiste en atribuible la caída al documental ya que fue motivada por el impacto social causado por éste.

Finalmente, en agosto de 2014 la empresa aceptó que el documental Blackfish está teniendo impacto en sus resultados, además de la iniciativa en California para prohibir específicamente las orcas en cautiverio. SeaWorld Entertainment dijo que prevé una caída en los ingresos del 6 a 7% para este año.

El demandante también llama la atención sobre el hecho de que uno de los principales accionistas de la empresa, Blackstone Group LP, ha reducido su participación a sólo el 22% de su posesión accionaria, además de que el precio de la acción ha caído en un 23% desde su primera colocación, todo ello atribuido a los efectos que ha tenido el documental Blackfish.

Otro gran accionista, Omega Advisors Inc., también vendió su participación de 30.8 millones de dólares. Inclusive un grupo de fans de los SeaHawks boicoteó un evento que iban a realizar en el SeaWorld de San Diego, cambiándolo de sede por un lugar “más amigable con los animales”.

En julio, Southwest Airlines, una línea aérea que tenia una alianza por más de 15 años con SeaWorld para realizar eventos conjuntos y comercializarlos, anunció que ponía fin a esa relación. Algunos consideran que el documental Blackfish influyó en esta decisión porque existía una petición en change.org que recabó más de 30,000 firmas instando a la aerolínea a terminar su vínculo con SeaWorld.

Si la demanda avanza, se podrán conocer las discusiones internas en la empresa después de que la película fue estrenada y mostrada repetidamente en CNN.

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción total o parcial con crédito a miabogadoenlinea.net