Después de una relación de más de diez años, los herederos de J.R.R.Tolkien han decidido demandar a Warner Warner Bros., su subsidiaria New Line Cinema y Saul Zaentz Co, por llegar a excesos en la mercancía relativa a los personajes y las películas de "El Señor de los Anillos", que consideran altamente ofensivos.

  

Como ejemplo de los abusos en las licencias en la demanda se hace referencia a los video juegos que se han lanzado sobre las películas, que son accesibles por descargas o en línea en aplicaciones para celulares, tabletas, e inclusive Facebook, pero no existe una manifestación física o tangible en  esta mercancía.

 

Lo que más ha molestado a los herederos de Tolkien son las máquinas tragamonedas virtuales ya que los fans del escritor han expresado su desagrado sobre el uso de los personajes en estos juegos de azar.

 

En la demanda señalan que la licencia original, que data de 1969 se limitó a “‘objetos tangibles de uso personal’ limitado a los que eran regularmente comercializados en esa época, como son figuras, artículos de papelería, artículos de mesa, ropa y similares, pero no se incluyó derechos de explotación en medios electrónicos o medios digitales, derechos en medios por desarrollarse ni otros intangibles tales como derechos en servicios. Para enfatizar el carácter limitado de las subvenciones, el titular de los derechos expresamente se reservó ‘el derecho a utilizar y/o disponer de todos los derechos y/o intereses no concedidos expresamente' ".

 

Asimismo, señala que a partir del éxito de las películas, los licenciatarios se han “involucrado en un patrón continuo y creciente de usurpar derechos que no tienen, y que pertenecen exclusivamente  a la parte demandante”. 

 

En la demanda se destaca que los acuerdos de licencia fueron modificados en 1979 y 1981, especificando claramente cual es la mercancía objeto del contrato, sin embargo, los demandados han ido más allá de lo que se les ha autorizado, registrando o intentado registrar marcas en otras categorías como hoteles, restaurantes, agencias de viajes, tonos de teléfono, juegos en línea o descargables, desarrollo de casas, parques temáticos, categorías sobre las cuales no se les ha concedido ningún derecho.

 

Finalmente se señala que han sostenido pláticas con Warner y los demás demandados pero no han podido llegara a un acuerdo, por lo que han presentando la demanda por violación de contrato, violación de derechos de autor, solicitando además se interprete sobre los alcances del contrato respecto a los tragamonedas virtuales y las marcas que han registrado los licenciatarios.

 

 

Más información Hollywood Reporter

 

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