Avanza demanda en contra de Disney por efectos especiales

Un ejemplo de la tecnología MOVA

En la demanda presentada en contra de Disney y sus subsidiarias por el uso de tecnología para efectos visuales (VFX) promovida por Rearden LLC y Rearden Mova LLC, el juez ha concedido que los demandantes continúen con sus alegatos de violaciones indirectas a derechos de autor y acciones contributivas para esas violaciones.

Rearden LLC desarrolló un software llamado MOVA que captura expresiones faciales para crear efectos gráficos por computadora fotorrealistas. Rearden alega que su tecnología fue robada por un antiguo empleado para terminar en manos de una empresa china llamada Digital Domain, Inc (DD3). Con base en una investigación del FBI, Rearden demandó a esta compañía china y ganó una orden judicial para que dejara de utilizar la tecnología.

Después, presentó demandas en contra de The Walt Disney Company y seis de sus subsidiarias, incluyendo Marvel Studios, L.L.C, por el uso ilegal de tecnología para efectos visuales (abreviado en ingles VFX) en películas como La Bella y la Bestia, Guardians of the Galaxy y Avengers: Age of Ultron, para crear a Thanos. Los estudios se han opuesto y han solicitado que se deseche la demanda y juicio sumario, argumentando que Rearden no cuenta con derechos de autor sobre el producto final, que serían las imágenes.

Finalmente, el juez consideró que Rearden cuenta con elementos para sostener su demanda en tribunales al considerar que los estudios facilitaron la violación de derechos de autor por parte de terceros. “Rearden alega que los Estudios podían evitar que DD3 participara en la actividad infractora porque tenían el derecho irrestricto de cancelar el uso del programa MOVA Contour. Los estudios podrían haber puesto fin a la infracción directa cancelando el uso del programa MOVA Contour".

El juez también dice que Rearden, al menos en esta etapa, hizo una demostración plausible de que los estudios recibieron un beneficio financiero directo en la explotación ilegal de los derechos de autor de Rearden sobre el programa Contour.

Rearden tiene que demostrar que los estudios tenían conocimiento de la actividad infractora de otra persona y que indujeron, causaron o contribuyeron materialmente a esa conducta infractora. El juez destaca que Disney sabía que su proveedor Digital Domain no tenía el derecho de proporcionar servicios.

El juez también dice que "no es inverosímil" que los estudios se dieran cuenta de la existencia de una violación a derechos de autor al revisar el color y la escala de grises que rodea a las imágenes resultantes en donde se marca de forma consistente y extensa el aviso de derechos de autor de Rearden.

"Los demandados argumentan que 'contratar a un proveedor no contribuye materialmente al uso infractor por parte del proveedor del software sin licencia' ", continúa el juez. "Pero, Rearden no simplemente alega que los Demandados contrataron a un proveedor. Alega que los Demandados le indicaron a ese proveedor que usara precisamente el programa MOVA".

Así, el juez rechazó la solicitud para que se desechara la demanda, y esta podrá continuar.

Más información hollywoodreporter.com/blogs/thr-esq

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