Recientemente hemos visto la noticia del intento de atentado con un coche bomba ubicado en la Calle 45 Oeste y la Séptima Avenida, en el corazón de Times Square, en Nueva York. En 53 horas de investigación el FBI (Federal Bureau of Investigation) logró la detención del presunto responsable Faisal Shahzad.

Según la solicitud de consignación presentada por el Agente FBI, Andrew P. Patchman, en contra de  Faisal Shahzad, como presunto responsable del atentado, la clave del caso, además de los errores del terrorista, fueron la coordinación policiaca y los registros o bases de datos.

Un agente de la Unidad de Delitos sobre Autos de la policía de New York, localizó en la parte inferior del vehículo el Número de Identificación Vehicular (VIN por sus siglas en ingles) Este es un número de serie único utilizado para identificar individualmente los motores de los vehículos.

Utilizando este VIN los investigadores localizados en Connecticut obtuvieron en los registros del Departamento de Vehículos Automotores de ese Estado, el nombre y dirección del último propietario del vehículo registrado. Con esta información lograron llegar hasta la mujer que había vendido el automóvil al presunto responsable.

Esta mujer proporcionó a los agentes un número de teléfono, les hizo una descripción de Faisal Shahzad para la elaboración de un retrato hablado y posteriormente lo identificó en una serie de fotos que le llevaron después.

Los agentes investigaron el número de teléfono, averiguando que el mismo pertenecía a la red de Verizon Wireless, que era un teléfono de prepago activado el 16 de abril de 2010 y desactivado alrededor del 28 de abril. Revisando los registros de Verizon Wireless supieron que Shahzad había recibido llamadas de Pakistán y que se había comunicado a una tienda de fuegos artificiales en Pennsilvania, la cual vende productos que eran parte de la bomba.

Utilizando también los registros del Departamento de Vehículos Automotores de Connecticut averiguaron que Shahzad tenía una Isuzu, además de su domicilio en donde encontraron evidencia incriminatoria.

El documento no precisa como dieron con la foto de Faisal Shahzad, pero se sabe que entrevistaron a los huéspedes de los 242 cuartos y 92 trabajadores del Marriott Marquis; a los asistentes a dos teatros de Broadway; hablaron con fabricantes del material que componía la bomba e hicieron una investigación en las calles de 24 horas, entre otras actividades.

Insisto, como se puede apreciar fue importante la coordinación entre la policía local, el FBI de las oficinas de Nueva York, Connecticut y Pennsilvania, así como las bases de datos del Departamento de Vehículos Automotores de Connecticut y Verizon Wireless.

En nuestro país algunos han cuestionado que si en México podríamos tener una investigación tan exitosa.

En teoría sí.

Dentro de las obligaciones relacionadas al RENAUT (Registro Nacional de Telefonía Móvil) las telefónicas están obligadas a llevar un registro de las llamadas que entran y salen de estos números, y de proporcionárselos a las autoridades.

En cuanto a los vehículos, desde el 4 de marzo de 2008 el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública opera el Registro Público Vehícular (REPUVE). El Registro debe contener en relación con cada vehiculo automotor: el número de identificación vehicular, sus características esenciales; nombre, denominación o razón social y domicilio del propietario; la información que proporcionen las autoridades federales y las Entidades Federativas, los avisos que actualicen la información. ¿Quiénes deben alimentar el registro? Los que modifican coches, las ensambladoras, las distribuidoras, los que venden y compran coches, las instituciones de seguros, las instituciones de fianzas, las instituciones financieras, las arrendadoras financieras, las autoridades judiciales y administrativas federales, la Secretaría de relaciones Exteriores, las entidades federativas.

Y como estas bases de datos, en el país existen muchas otras, sólo pensemos en el seguro social, el ISSSTE, el Infonavit, la compañía de luz, hacienda, los prediales, agua, multas federales y algunos casos locales, etcétera, etcétera.

El problema esta en saber si en la realidad esas bases de datos operan adecuadamente. Por lo pronto sabemos que el RENAUT está siendo saboteado por el propio gobierno porque las concesionarias no estaban de acuerdo con el mismo (declaraciones del Presidente de la COFETEL ante los diputados) además de que existe un pleito político.

Quién sabe en el caso del REPUVE.

Pero de algo si estoy seguro, coordinación no existe.

Así que pareciera que en la práctica no es posible llevar estas investigaciones. La respuesta la tienen las autoridades.

Los medios tradicionales han centrado la discusión del RENAUT en si Felipe o Andrés tienen registrados más de x celulares en su nombre, la confiabilidad y seguridad de datos inútiles, o los muy sesudos, en cuestionar la falta de un reglamento.

 

Pero lo que debíamos estar preguntando es ¿por qué el ejecutivo federal ha estado dispuesto a violar el principio de legalidad y el Estado de Derecho con la operación del falso RENAUT? ¿Por qué inclusive ha puesto en riesgo la existencia del mismo?

 

¿Por qué los concesionarios, aparecen como paladines de la justicia, a sabiendas de que ellos también están violando la Ley al no requerir la documentación necesaria para la identificación en las nuevas líneas que están vendiendo? ¿Por qué sólo señalan al gobierno y no a TELCEL o MOVISTAR, siendo que era de ellos la obligación de recabar la información y documentación de los usuarios propietarios de los móviles vendidos antes de la entrada en vigor del RENAUT?

 

 

El tema de esta semana será el llamado “anatocismo a la inversa” que hoy se empieza a discutir en el seno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El principal asunto tienen su origen en un pagaré de 1987 de 400,000 viejos pesos, que pretenden cobrar los beneficiarios, pero Banamex amablemente los invitó  a cobrarlo “…en tribunales…”.

Para sorpresa del banco, pierden el asunto tanto en primera como segunda instancia, por lo que se van al amparo y solicitan la atracción de la Corte para que resuelva, en virtud de la importancia del asunto. De esto hace ya tres años.

Todo parece indicar que en este caso se irán por la misma vía por la cual resolvieron otro asunto semejante de BITAL: Ningún banco puede ofrecer tasas ajenas a las que marca el Banco de México como máximo a pagar en depósitos a plazo fijo. El banco, pues, está obligado a cubrir el principal del depósito y los réditos correspondientes sobre la base de lo que haya determinado el Instituto Central en la época respectiva, o en su caso el artículo 362 del Código de Comercio, seis por ciento anual.

Algunos consideran que en este caso debe aplicar el mismo criterio que aplicó la Corte hace más de diez años, cuando resolvió que el anatocismo era legal en los contratos de apertura de crédito, hipotecarios, etcétera. En ese caso la tesis prevaleciente fue que si las partes pactaban la capitalización de intereses en el contrato, debe prevalecer la voluntad de las partes.

¿Pero como puede existir esa convención entre las partes de un contrato de crédito cuando se está en presencia, primero, de contratos de adhesión cuyas cláusulas no están sujetas a discusión o negociación, y segundo, cuando en el mercado las condiciones para accesar al crédito son iguales en todas las instituciones financieras? En estas condiciones es falaz hablar de un acuerdo de voluntades. Si el usuario quiere el crédito, debe aceptar las condiciones que impone el sistema financiero.

Ahora el argumento es que, aunque los bancos ofrecieron tasas superiores a las que establecía el banco, esas tasas eran ilegales y por tanto el acuerdo es nulo. Aquí no importa la voluntad de las partes. Tampoco importa que la oferta del banco haya sido fraudulenta, y esa oferta falsa no tendrá consecuencia para esta u otras instituciones financieras.

La Corte parece que va a resolver a favor de Banamex y generará la jurisprudencia correspondiente a favor de las instituciones financieras. Tal vez la decisión de la Corte buscará ser legal, pero será injusta, y sobre todo política, generada por el miedo que tiene el gobierno a los bancos, el miedo de generar un descontento en las instituciones financieras que lleve a una crisis del sistema o como siempre han amenazado, que se vayan llevándose sus inversiones del país.

Pero de serles adversa la decisión no se van a ir del país ni va a existir ninguna crisis como no se fueron de Venezuela cuando la Corte de aquél país decidió prohibir el anatocismo, y el legislativo estableció tasas máximas de interés.

No se van a ir porque América Latina es la región que ha sostenido a los grandes grupos financieros globales durante la actual crisis financiera. Pero en México sigue prevaleciendo el miedo.

En este caso podrían resolver a favor del usuario, disminuyendo el costo a pagar por la institución financiera aplicando la teoría de la imprevisión propuesta por la minoría de ministros en 1998 al resolverse el asunto del anatocismo,  inspirada en la teoría contractual italiana de Alberto Trabucchi de la “resolución de los contratos por excesiva onerosidad”. Esta teoría señala que los contratos terminan si después de celebrado el convenio se presenta un incidente nacional o regional que convierte el cumplimiento de la obligación en excesivamente oneroso.

Como colofón, cabe recordar que la minoría de los ministros votó en general en contra del anatocismo, invitando a sus pares a recuperar el equilibrio en las relaciones contractuales de los bancos y sus usuarios, pero la propuesta fue rechazada con el argumento de que la función judicial debe limitarse  a interpretar la voluntad del legislador. Uno de esos ministros de minoría fue el ministro Silva Meza, quien ahora es el ministro ponente que apoya la posición de BANAMEX.

S.

 

Durante dos semanas Cd. Juárez subió al escenario nacional.

El Presidente Calderón  hábilmente le dio la palabra  a la comunidad, a los más afectados, se disculpó, escuchó, discutió, propuso y nombró a tres representantes personales. Se anunciaron muchos programas sociales para rescatar a la ciudad, ahora tendrán que salvar la barrera burocrática para materializarse.

El Gobernador José Reyes Baeza hizo un mea culpa, pero los juarenses no lo han perdonado, como se lo hicieron sentir en el Colegio de Bachilleres No. 9, donde le reprocharon su dejadez: “¿Por qué tuvo que haber una matanza de estudiantes para que usted se ocupara de Ciudad Juárez?” 

Creo que como todos, cuando era niño quería ser policía. Ya más grande, mis aspiraciones empezaron a tomar forma y me decidí a estudiar derecho, pero todavía quería ser policía. Al momento de iniciar la Universidad, estaba dispuesto a entrar a la academia de policía, pero mis padres me convencieron de que estudiara primero la Licenciatura en Derecho y después ingresará a la policía.

Por mi cuenta adquirí y me regalaron libros sobre criminalística, para tener conocimientos sobre estos temas, aunque mi desarrollo profesional me llevó por otros caminos, así que nunca ingrese a los servicios de seguridad pública.

Pero en la carrera las materias relacionadas con los temas de seguridad siempre me interesaron: Criminología, medicina forense, derecho penal, derecho penitenciario.

Ahora que surgió en los medios toda la información del caso Cabañas, recordé aquellos libros y clases.

Por vacaciones y sanidad mental, dejé las noticias a un lado, y hasta el 7 de enero retomé el ejercicio de informarme, encontrándome con que:

 

En el 1er seminario de Perspectivas Económicas 2010 organizado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), José Ángel Gurría, Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recordó que cuando él fue secretario de Hacienda, en la administración del entonces presidente Ernesto Zedillo, el panista Carlos Medina Plascencia rechazó avalar la reforma fiscal que se presentó en 1999 y exigió más recursos para los estados.

 

Tiempo después preguntó a panistas por qué no habían aprobado la reforma fiscal y la respuesta fue: “No sabíamos que ganaríamos”. Ahora, la historia se repite: el PAN propuso la reforma fiscal y el PRI la echó abajo.

 

Esto no tiene nada de justo o legal. O tal vez sí.

Busco un tema sobre el cual escribir, en esta época en la que pareciera que eso del puente Guadalupe Reyes fuera institucional.

En Tijuana en lo que va del mes han muerto 66 personas. Las cifras de Cd. Juárez no son distintas y lo último que reportan es que asesinaron a un maestro del tecnológico al intentar secuestrarlo. En Morelos muere Arturo Beltrán Leyva.

Más desempleo, más pobreza.

Aguinaldos y dispendios en el Congreso a pesar de la crisis. El Presidente Calderón propone su reforma política. Todos defendiendo a dientes y uñas las diferencias en lugar de buscar las coincidencias.

Si Marcelo Ebrard estaba obteniendo puntos para la grande en el 2012, conmigo los perdió.

En un acto de disciplina con el Presidente, el legítimo por supuesto, propuso a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal a Clara Brugada como delegada en Iztapalapa.

Para que el circo montado por López Obrador siga a todo lo que da.

Que patético, repugnante y vergonzoso hecho, exhibiendo sin descaro las normas con las que rigen su conducta: manipulación, chanchullo, la transa, el acoso, el chantaje, la extorsión, la cobardía.

La semana pasada el presidente Felipe Calderón estuvo en Chihuahua, Chihuahua, inaugurando una planta de Ford.

 

En los diarios se comentaba que era ineludible que el Presidente se refiriera a la situación de inseguridad que se vive en Ciudad Juárez, especialmente después del llamado que hicieran los comerciantes de esa entidad para que los cascos azules controlaran a la delincuencia.

 

Estaban equivocados.

 

El Presidente Calderón se limitó a prometer el uso honesto, austero, eficaz y transparente de cada peso del presupuesto de egresos para el próximo año, y no hizo referencia a los más de 2, 400 ejecutados que han llevado a que Ciudad Juárez sea considerada la ciudad más violenta del mundo, a pesar de la presencia de más de más de 8.000 militares desplegados por el gobierno para enfrentar al crimen organizado.