Por vacaciones y sanidad mental, dejé las noticias a un lado, y hasta el 7 de enero retomé el ejercicio de informarme, encontrándome con que:

 

En el 1er seminario de Perspectivas Económicas 2010 organizado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), José Ángel Gurría, Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recordó que cuando él fue secretario de Hacienda, en la administración del entonces presidente Ernesto Zedillo, el panista Carlos Medina Plascencia rechazó avalar la reforma fiscal que se presentó en 1999 y exigió más recursos para los estados.

 

Tiempo después preguntó a panistas por qué no habían aprobado la reforma fiscal y la respuesta fue: “No sabíamos que ganaríamos”. Ahora, la historia se repite: el PAN propuso la reforma fiscal y el PRI la echó abajo.

 

Esto no tiene nada de justo o legal. O tal vez sí.

Busco un tema sobre el cual escribir, en esta época en la que pareciera que eso del puente Guadalupe Reyes fuera institucional.

En Tijuana en lo que va del mes han muerto 66 personas. Las cifras de Cd. Juárez no son distintas y lo último que reportan es que asesinaron a un maestro del tecnológico al intentar secuestrarlo. En Morelos muere Arturo Beltrán Leyva.

Más desempleo, más pobreza.

Aguinaldos y dispendios en el Congreso a pesar de la crisis. El Presidente Calderón propone su reforma política. Todos defendiendo a dientes y uñas las diferencias en lugar de buscar las coincidencias.

Si Marcelo Ebrard estaba obteniendo puntos para la grande en el 2012, conmigo los perdió.

En un acto de disciplina con el Presidente, el legítimo por supuesto, propuso a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal a Clara Brugada como delegada en Iztapalapa.

Para que el circo montado por López Obrador siga a todo lo que da.

Que patético, repugnante y vergonzoso hecho, exhibiendo sin descaro las normas con las que rigen su conducta: manipulación, chanchullo, la transa, el acoso, el chantaje, la extorsión, la cobardía.

La semana pasada el presidente Felipe Calderón estuvo en Chihuahua, Chihuahua, inaugurando una planta de Ford.

 

En los diarios se comentaba que era ineludible que el Presidente se refiriera a la situación de inseguridad que se vive en Ciudad Juárez, especialmente después del llamado que hicieran los comerciantes de esa entidad para que los cascos azules controlaran a la delincuencia.

 

Estaban equivocados.

 

El Presidente Calderón se limitó a prometer el uso honesto, austero, eficaz y transparente de cada peso del presupuesto de egresos para el próximo año, y no hizo referencia a los más de 2, 400 ejecutados que han llevado a que Ciudad Juárez sea considerada la ciudad más violenta del mundo, a pesar de la presencia de más de más de 8.000 militares desplegados por el gobierno para enfrentar al crimen organizado.

 

Al día de hoy siguen haciendo eco las declaraciones del alcalde de San Pedro Garza García Mauricio Fernández, quien habla, sin ningún empacho, sobre “comités de limpieza” que buscarán disuadir a los delincuentes para que dejen de operar en su municipio o se atengan a las consecuencias, reconociendo que sería un grupo armado que actué fuera de la ley.

El presidente Calderón, sin referirse directamente a él o a sus palabras, en la Cumbre de Negocios expresó su punto de vista señalando que la ley se tiene que acatar y que su cumplimiento mismo es fuente de legitimidad porque la tarea más importante del Estado es esa: cumplir y hacer cumplir la ley.

En el Senado se presentó un punto de acuerdo para solicitar al Ejecutivo un informe detallado sobre la existencia de los “Escuadrones de la Muerte” en el país y, por supuesto, se busca crear una Comisión que investigue las causas y alcances de estos grupos.