Hasta hace algunos años, todos pensabamos que éramos propietarios de los discos, películas o libros que comprábamos, y por tanto, con la capacidad de venderlos o copiarlos.

Desde el pasado mes de julio estamos dando seguimiento a una queja presentada en la Procuraduría Federal del Consumidor en contra de un taller mecánico por no respetar el presupuesto aprobado por el consumidor, entre otras irregularidades, para medir la efectividad de los servicios que proporciona este organismo público.

 

En la entrega anterior comentamos que la audiencia se difirió al 7 de noviembre, cien días después de que se presentó la queja, porque el proveedor no se presentó. El día de ayer, por fin, se pudo desahogar esta audiencia.

 

Desde diciembre de 2012 en nuestro país ha surgido, principalmente en la capital de la República, un grupo de jóvenes que se identifican como anarquistas y que en distintas manifestaciones se han enfrentado a las fuerzas del orden.

 

Esto no debería de extrañarnos ya que la filosofía anarquista ha estado presente en nuestro país desde 1861 con la llegada de Plotino Rhodakanaty, pero más aun, forma parte de los fundamentos de nuestro país con Ricardo Flores Magón, uno de los ideólogos de la Revolución Mexicana, que además de abrazar el liberalismo social, también enarbolo la filosofía anarquista.

 

El pasado mes de julio iniciamos el seguimiento de una queja presentada ante la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en contra de un taller mecánico por no respetar el presupuesto aprobado por el consumidor, entre otras irregularidades, para poner aprueba la eficacia de esa institución.

 

Continuando con el seguimiento del caso, el día de ayer se llevó a cabo la audiencia de conciliación a la que no se presentó el proveedor, presentando un escrito en el que afirma haber sido intervenido quirúrgicamente el 23 de agosto y habérsele prescrito absoluto reposo, por lo que no podía presentarse a la audiencia, solicitando una prorroga de quince días para atender el requerimiento de la Procuraduría.

 

La Procuraduría Federal del Consumidor se ha puesto de moda desde el lamentable incidente de la Lady Profeco, a partir del cual y después de un cambio de administración, ha dirigido acciones contundentes en contra de grandes proveedores como Bimbo, McDonalds, Genomma Lab, cadenas hoteleras, distribuidoras de gas, gasolineras, líneas aéreas, empresas de telefonía móvil, televisión por cable, casas de empeño, entre otros establecimientos comerciales, en un afán por recuperar la credibilidad perdida a lo largo de los años.

 

Aunque tan bien es un hecho que algunas de las acciones de la PROFECO se han concentrado en la capital de la república como es el caso de la revisión  a gasolineras, el aeropuerto de la ciudad de México, el auditorio nacional, bares y discotecas del Estado de México

 

Durante doce años de mi vida fui servidor público. Inicié conel servicio social y concluí ocupando una dirección de área. Al igual que yo, muchos de mis excompañeros han recorrido el escalafón del servicio público y ahora tienen más de quince, veinte o veinticinco años de servicio.

 

Recuerdo tres casos destacables sobre este proceso de crecimiento en la administración pública. Uno de ellos inició como personal operativo y se jubiló ocupando una Dirección General, otro inició como chofer y actualmente ocupa una dirección de área y finalmente una amiga que inició haciendo su servicio social y que actualmente ocupa una dirección de área.

 

La semana pasada se aplicó en todo el país la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) 2012.

 

Por diversas razones la prueba no se aplicó en Mexicali, Baja California, en 10 municipios de Tamaulipas ni en Aguascalientes, aquí por la celebración de la Feria de San Marcos.

 

Destacan los casos de Oaxaca, Michoacán y Guerrero. En Oaxaca no se aplicó porque los maestros estaban en huelga; en Michoacán algunos maestros intentaron impedir que alumnos de secundaria realizarán el examen, a los que estos se opusieron; y en Guerrero robaron los paquetes de la prueba ENLACE.

 

El Diccionario de la Real Academia de la lengua Española define a la vergüenza como la “turbación del ánimo, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena”. Aristóteles, en su obra Ética nicomáquea o Ética a Nicómaco dice que “el hombre de bien nunca hará voluntariamente una acción vergonzosa… sólo un corazón viciado es capaz de hacerla… La vergüenza nunca se da en el hombre de corazón completamente recto, puesto que aquella se produce como resultado de las malas acciones, y un hombre de bien jamás debe cometerlas”.

 

Tal vez demasiado tarde habría que recordar estos conceptos a la actual administración, porque parece que no saben lo que es.

 

Este fin de semana ví en la televisión la más reciente campaña de Telcel para ofrecer sus planes de conexión inalámbrica de alta velocidad para navegar en Internet a través de Modems USB.

 

En el anuncio distintos miembros de una familia van subiendo a la red diferentes imágenes incómodas para cada uno de ellos. Aunque el anuncio pareciera inofensivo o gracioso, presenta una visión equivocada del fenómeno de acoso en general y en particular el acoso en Internet o ciberbullying.

 

El acoso siempre ha existido, pero en años recientes se ha agravado por los extremos que sehan alcanzado que al agobiar a la víctima  tan intensamente se pone en riesgo su integridad física.