Imprimir
Categoría: Sergio Fonseca
Visto: 1002
powered by social2s
Logo del Frente

Este próximo 24 de septiembre se efectuará una marcha nacional promovida por el Frente Nacional por la Familia en defensa del matrimonio, la familia y los niños, en oposición a la iniciativa presentada al Congreso de la Unión por el titular del ejecutivo el pasado 17 de mayo que favorece las uniones del mismo sexo. Analicemos las falacias de su publicidad.

El Frente argumenta que en las escuelas se está imponiendo una ideología de género en la educación de los niños, que con la iniciativa se permitirá que los niños sean adoptados y vivan con homosexuales, puedan cambiar de sexo sin la intervención de padres de familia o tutores,  que “a través de los libros de texto de la SEP y desde preescolar, les enseñarán a los niños la homosexualidad, transexualidad y actividades sexuales, y como padre de familia no te podrás oponer”, dice su publicidad.

También se argumenta que se cambiarán las leyes de género, es decir los hombres podrán entrar al baño de mujeres y viceversa, y que, si como padre de familia o tutor te opones a la ideología de género, serás castigado.

Pareciera que estos argumentos nacen a partir de la experiencia de otros países, específicamente del estado de Massachusetts en Estados Unidos que desde 2004 aprobó los matrimonios de personas del mismo sexo, pero esas consecuencias no se han presentado en nuestro país.

En nuestro país el matrimonio entre personas del mismo sexo existe desde el 29 de diciembre de 2009 cuando la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la reforma al artículo 146 del Código Civil de la ahora Ciudad de México para dejar de hacer referencia al sexo de los contrayentes de un matrimonio y definirlo como la unión de dos personas.

Después de más de seis años de haberse realizado la reforma, en la Ciudad de México no existen baños unisex, ni se ha permitido el cambio de sexo de menores de edad, ni se ha detenido a padres de familia por expresarse en contra de esta figura, ni se ha detenido a nadie por oponerse a la educación sexual de sus hijos, por lo que la experiencia de Estados Unidos no necesariamente es la de México.

La iniciativa presentada por el ejecutivo federal propone una reforma constitucional al artículo 4 para que diga que “Toda persona mayor de dieciocho años tiene derecho a contraer matrimonio y no podrá ser discriminada por origen étnico o nacional, género, discapacidades, condición social, condiciones de salud, religión, preferencias sexuales, o cualquier otra que atente contra la dignidad humana”.

Asimismo, se ha propuesto reformar el Código Civil Federal para definir al matrimonio como “la unión libre de dos personas mayores de edad con la intención de tener una vida en común, procurándose ayuda mutua, solidaridad, respeto e igualdad”.

Ahora bien, el llamado Frente afirma que con la iniciativa se permitirá la adopción por parte de parejas homosexuales. Actualmente la mayoría de los códigos civiles de cada entidad federativa permite que una persona soltera pueda adoptar, por lo que no existe ningún impedimento legal para que una persona homosexual que vive con una pareja adopte, así que afirmar que la adopción por parejas del mismo sexo se dará a partir de la reforma es faltar a la verdad.

También se dice que los menores de edad podrán cambiar de sexo sin la autorización de sus padres. En nuestro país los menores de edad están sujetos a la guarda y custodia de los padres hasta que cumplen la mayoría de edad, así lo establecen los códigos civiles de las distintas entidades, por lo que una decisión como el cambio de sexo en un menor no se puede llevar a cabo sin la intervención de los padres de familia. Así se reconoce en el Código Civil de la Ciudad de México que establece como requisito para realizar un cambio de género ser mayor de edad.

En Massachusetts, un padre se opuso a que su hijo recibiera información de las uniones homosexuales y pedía ser informado cuando esto fuera a suceder para retirar a su hijo de clase. Esto no sucedió y el padre se presentó en la escuela y fue detenido, pero no por oponerse a la ideología de género o por la educación que estaba recibiendo su hijo, sino porque el padre se negó a retirarse de la escuela y se presentaron cargos en su contra por invadir propiedad privada.

A partir de esto se afirma que si te opones a la ideología de género serás sancionado. Eso no sucede en nuestro país como lo demuestra las propias marchas y protestas organizadas por el Frente en contra de las iniciativas presentadas al Senado sobre el llamado matrimonio igualitario, y que se han efectuado sin ningún contratiempo.

Finalmente, se afirma que “a través de los libros de texto de la SEP y desde preescolar, les enseñarán a los niños la homosexualidad, transexualidad y actividades sexuales, y como padre de familia no te podrás oponer”. En nuestro país la educación sexual en primaria y secundaria siempre ha estado rodeada de controversia.

Daniel Hernández Rosete, Javier Flores y Laura Echavarría explican en un artículo publicado en 2011 en la Revista Mexicana de Investigación Educativa llamado “Sin pecado concebido: Sida y embarazo en el libro de sexto de ciencias naturales” los antecedentes de la educación sexual en México.

En 1932, el entonces Secretario de Educación Pública, Narciso Bassols, consideró la posibilidad de incluir en la escuelas la educación sexual, pero la iniciativa fue objeto de una amplia protesta por lo que se revirtió y llevó a Bassols a renunciar al cargo en 1934.

No fue sino hasta 1974 que se volvió a incluir el tema en los libros de texto gratuitos, como parte de una política pública para el control de la natalidad debido a la explosión demográfica que se vivía en esa época. La SEP incluyó por primera vez en los Libros de Texto Gratuitos programas y contenidos curriculares sobre reproducción humana en apego a preceptos científicos “pero omitió el tema de la anticoncepción y en general de aspectos antropológicos sobre sexualidad, como el potencial erótico del cuerpo humano”.
 

En la década de los noventa nuevamente se modificó el contenido de los libros para abordar temas como la violencia de género, el condón, las enfermedades de transmisión sexual, la eyaculación, la menstruación, entre otros. En el 2000 se presentaron textos para apoyar la educación sexual dirigidos a los maestros y a los padres. Uno de esos libros era sobre Sexualidad Infantil y Juvenil y abordaba temas como la curiosidad sexual, el equilibrio emocional, el desarrollo de la sexualidad, o la homosexualidad entre otros.

En 2009 los libros de texto volvieron a generar controversia porque en Guanajuato decidieron modificar el contenido y eliminar ilustraciones del libro de Biología de primero de secundaria. En 2010 el Secretario de Educación tuvo que explicar que el libro de ciencias naturales del nivel primaria contempla enseñar a los niños y niñas sobre "los cambios que la madurez y el crecimiento producen en su anatomía". "Algo que buscan los libros es que los niños sean responsables, que se hagan cargo de las consecuencias de sus actos y para eso requieren de información que, cuidadosamente y sin herir ninguna susceptibilidad social, se produce a partir de los libros de texto" dijo.

Esta revisión de la historia de la educación sexual en México nos demuestra que no será a partir de la reforma propuesta que se incluyan temas de educación sexual en los programas de educación básica, y si algunos hacen memoria, recordarán que hace poco más de treinta años en sus clases de Biología ya se abordaban este tipo de temas.

Todos tenemos el derecho a defender nuestros puntos de vista y nuestras creencias, pero no podemos partir de mentiras para resguardar esa opinión como lo está haciendo el Frente.

Un ejemplo final. Como parte de su argumentación hablan del interés superior del niño, pero hasta el momento no han citado en forma adecuada el fundamento de este principio.


miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net

powered by social2s