En los medios de comunicación se ha destacado el caso de un niño llamado Axan que ha sido suspendido del kinder al que asiste por usar el pelo largo. Tanto ha trascendido el caso que en menos de cinco días la petición publicada en change.org para que el niño sea reincorporado a la escuela rebasó las 20,000 firmas.

La madre de Axan argumenta que los directivos de la escuela IMARC A.C., en Hermosillo, Sonora, suspendieron a su hijo , por no cortarse el cabello y pide apoyo para que la escuela permita a su hijo volver a la escuela y “que ningún otro niño o niña sean víctimas de discriminación por su apariencia, si ésta no se ajusta a estereotipos de género”, al considerarse que se viola el principio constitucional de igualdad y no discriminación.

De primera instancia podría tratarse de un asunto intrascendente que mueve a la risa o que, como señalan algunos de los comentarios en el video publicado en YouTube sobre el caso, el niño está obligado a sujetarse a las reglas que el colegio tiene derecho a establecer.

Para la gran mayoría de nosotros la regla de llevar el cabello corto a la escuela nos resulta normal, porque la cumplimos o padecimos en la primaria o secundaria, aunque ahora esas restricciones escolares se han extendido hasta la educación media superior.

Hasta ahora en nuestro país nadie había cuestionado esta regla, pero en Colombia podemos encontrar casos en los que sí ha sucedido y que han generado jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana.

El artículo 16 de la Constitución Política de la República de Colombia establece: “Todas las personas tienen el derecho al libre desarrollo de la personalidad sin mas limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico.”

En distintas ocasiones los llamados manuales de convivencia de los establecimientos educativos en Colombia han sido impugnados al establecer sanciones y prohibiciones por determinada apariencia física, particularmente la elección de un corte de pelo específico o e el uso de adornos y maquillaje, por considerarse que violan el citado artículo 16.

La Corte Constitucional ha establecido que las instituciones educativas pueden establecer obligaciones exigidas a los estudiantes en los manuales de convivencia, pero estas no pueden menoscabar la Constitución y la ley. Así sostiene  que “las medidas que imponen restricciones a la apariencia personal de los educandos son inconstitucionales, por ser violatorias del derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad, salvo que sea posible demostrar que las mismas buscan la protección o efectividad de un bien constitucional imperioso e inaplazable de mayor peso que el derecho fundamental arriba anotado (libre desarrollo de la personalidad), caso en el cual se estimarán ajustadas a la Constitución Política”.

En otro criterio se sostiene que “las decisiones que toman los educandos respecto de su propia apariencia, particularmente el corte del pelo o el uso de maquillaje y accesorios recae, a juicio de la Corte, en que solo concierne a la persona. Por ende, pertenecen al núcleo esencial del derecho al libre desarrollo de la personalidad, de modo que prima facie, no procede el establecimiento de restricciones, ni menos aún prohibiciones previstas en el manual de convivencia, acreedoras de sanción disciplinaria. …”.

“Los establecimientos educativos tienen vedado imponer a sus estudiantes una apariencia física basada en un modelo que se considera arbitrariamente como deseable o, menos aún, normal, puesto que ello no solo afecta desproporcionadamente el libre desarrollo de la personalidad de los y las estudiantes, sino que también se opone a un ejercicio educativo comprometido, desde la Constitución, con el pluralismo y el respeto a la diferencia” se expresa en otro criterio de la Corte Constitucional.

En nuestro país el derecho al libre desarrollo de la personalidad  no está expresamente previsto en la Constitución, pero la Suprema Corte ha establecido que “la dignidad humana es un valor supremo establecido en el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en virtud del cual se reconoce una calidad única y excepcional a todo ser humano por el simple hecho de serlo, cuya plena eficacia debe ser respetada y protegida integralmente sin excepción alguna”

Y sobre el libre desarrollo de la personalidad la Suprema Corte de Justicia de la Nación expres que de “la dignidad humana, como derecho fundamental superior reconocido por el orden jurídico mexicano, deriva, entre otros derechos personalísimos, el de todo individuo a elegir en forma libre y autónoma su proyecto de vida. Así, acorde a la doctrina y jurisprudencia comparadas, tal derecho es el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a ser individualmente como quiere ser, sin coacción ni controles injustificados, con el fin de cumplir las metas u objetivos que se ha fijado, de acuerdo con sus valores, ideas, expectativas, gustos, etcétera. Por tanto, el libre desarrollo de la personalidad comprende, entre otras expresiones, … escoger su apariencia personal; … en tanto que todos estos aspectos son parte de la forma en que una persona desea proyectarse y vivir su vida y que, por tanto, sólo a ella corresponde decidir autónomamente”.

Muchos de nosotros podemos considerar que la medida del cabello corto de los varones en las escuelas contribuye a la disciplina y el orden en una institución educativa, y que los padres o tutores aceptamos esa regla cuando inscribimos a nuestros hijos, pero la realidad es que es una medida que aceptamos por tradición o costumbre pero hasta ahora nadie la había cuestionado tan abiertamente.

En este nuevo orden jurídico en el que los derechos humanos prevalecen, lo que antes nos era común y aceptable ahora puede considerarse una violación a los derechos humanos.

Quizás nosotros también empecemos a generar jurisprudencia en este tema y pronto veamos desaparecer el "corte tipo escolar" en las escuelas.

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