Conforme a nuestra Constitución Política, "en los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección". Y esos derechos incluyen el derecho a la educación,  a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, a la salud, a una vivienda digna y decorosa. Por no mencionar el derecho a la cultura y a la cultura física.

 

Yo no se si México es un estado fallido, pero sí estoy convencido que es un estado que ha fallado, porque muchos mexicanos no disfrutan de estos derechos elementales.

 

Las razones de estas omisiones no son en este momento de importancia. El hecho es que muchos mexicanos viven en condiciones deporables, con dietas a base de maíz y frijol y pasando frío. Ejemplos existen muchos. Simplemente en estas últimas semanas ha sido noticia la situación tan terrible que viven en la Sierra Tarahumara, y aunque el apoyo de la sociedad no se ha hecho esperar con alimentos, ropa, cobijas, etcétera, sabemos que esa ayuda sólo es un paliativo y en ocasiones una desearía poder hacer más para mejorar la vida de tantos mexicanos.

 

Y existen formas de ayudar más permanentemente, que no tienen costo para nosotros y que implica un mínimo esfuerzo.

 

El envase de tetrapack aunque ha resultado un invento muy útil para el hombre ya que permite conservar y almacenar mejor muchos alimentos, es un material difícil de reciclar. En un 75% está compuesto de cartón, pero también contiene 4 capas de polietileno y 1 de aluminio, que lo convierte en un material resistente y aislante, pero el proceso para separar sus componentes es complicado.

 

Pero exactamente por esas características de resistencia y de aislante, eso que nosotros consideramos basura, para otras personas significa una forma de mejorar significativamente su vida.

 

El empaque de tetrapack, lavado y cortado para que quede en una hoja, se convierte en un excelente material aislante para proteger a una casa del agua, del frío, del ruido y de la humedad. En Chile ha sido utilizado para aislar del frío las viviendas provisionales de los damnificados del terremoto del 27 de febrero de 2010.

 

Y en nuestro país se utiliza para aislar los hogares de familias marginadas. Sara Isabel Chabat y Julia Rodríguez reúnen este material y periódicamente van a las zonas serranas de Veracruz a “tapizar” las casas con Tetrapak.

 

El pasado fin de semana mi esposa, mi hijo y yo las acompañamos a ellas y sus familias a realizar esta labor y entregar otros apoyos en el poblado de Micoxtla, en Veracruz.

 

Micoxtla es una comunidad serrana ubicada a 5 km del poblado de Xico, Veracruz y a más de 2,040 metros sobre el nivel del mar, integrada por más de 50 casas, y en una zona de bajas temperaturas que se recrudecen en la temporada invernal, afectando fuertemente a los niños. El acceso al poblado es un camino con partes de terracería, grava o piedra de río. Los habitantes caminan durante una hora y media o dos horas para bajar a Xico.

 

Las casas son principalmente de madera, con una separación entre cada tablón de entre 3 y 5 centímetros, con pisos de tierra por lo que escasamente les protege de las inclemencias del clima. En una de esas casas vive Jolet, una niña de siete años con tos crónica, que como secuela por los tratamientos en contra de las enfermedades respiratorias parece de cuatro. Ella fue una de las más entusiasmadas con la visita, porque ya no quiere pasar frío.

 

En nuestra visita, después de más de cinco horas, logramos aislar más de 10 casas. Otras quedaron pendientes e hicimos el compromiso de regresar.

 

Pero surge un gran desafío: reunir los envases reciclados suficientes. Sólo para una casa, dependiendo del tamaño, se requieren cerca de 300 o 400 empaques de Tetrapack, lavados y cortados.  Y esa es una forma de ayudar y mejorar la vida de otros mexicanos: no tirar los envases de Tetrapack, lavarlos y abrirlos en una hoja, y entregarlos a las personas que hacen acopio de este material.

 

Con ese esfuerzo y tiempo que dediquemos, estaremos haciendo la diferencia. Con nuestro trabajo, estaremos mejorando la vida de otros mexicanos, dándoles una vivienda más digna o al menos una vivienda que proteja a niños como Jolet de las inclemencias del clima. Y así, Julia y Saribel podrán subir otra vez a la zona serrana para continuar tapizando casas.

 

Esta actividad se realiza en otras partes del país. Investiga y apoya por favor, ya sea con Tetrapak  o promoviendo esta acción. Hagamos la diferencia, reciclemos y dignifiquemos una casa.

 

En este enlace se pueden ver un documento creado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción en el que se explica como abrir los envases, y este es el enlace de la organización a la que apoyamos Tetra-House.

 

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