Dos Bocas, antes y después

En una ceremonia realizada el pasado 9 de diciembre, el presidente de la República colocó la primera piedra de lo que se proyecta será la refinería de Dos Bocas en Paraíso, Tabasco, pero el proyecto no cuenta con las autorizaciones necesarias para que inicie la obra.

Así lo denunció el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C., (CEMDA), la semana pasada, destacando que no existe autorización de Cambio de Uso de Suelo Forestal (CUSF), ni Autorización en materia de Impacto Ambiental (AIA) esenciales para poder llevar a cabo una obra de esta naturaleza.

El CEMDA destaca que en relación con Dos Bocas, en el Sistema de Trámites de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), sólo existe Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del 2011, presentada por Pemex para solicitar la autorización de un cambio de uso de suelo forestal en tres hectáreas para construir un hospital, proyecto que al final no se realizó, desistiéndose Pemex de la MIA presentada en su momento a Semarnat.

De acuerdo con la Ley, Pemex tenía que haber presentado una solicitud específica de MIA para el proyecto de la refinería y someterse al procedimiento de evaluación de impacto ambiental antes de iniciar con el desmonte del predio, situación que no sucedió.

El CEMDA denunció ante la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, (ASEA) que se realizó el desmonte de un área corresponde a un área “prioritaria de conservación”, según el Programa de Ordenamiento Ecológico del Estado de Tabasco, sin presuntamente contar con las autorizaciones CUSF y AIA correspondientes, denuncia que fue admitida el pasado 21 de noviembre.

La ASEA inspeccionó el 4 de diciembre la zona haciendo constar en el acta correspondiente las siguientes irregularidades: “comenzaron actividades que requieren autorización de impacto ambiental sin que se acredite que cuentan con la misma, se presume la probable vulneración de lo dispuesto por el artículo quinto del Reglamento de la ley en materia de impacto ambiental que obliga a los interesados en desarrollar un proyecto de refinería a someterse a los procedimientos en la materia”.

En vista de esto, ASEA ordenó a PEMEX, que es el propietario del terreno, medidas correctivas y de urgente aplicación: abstenerse de continuar con el desmonte, realizar un estudio de daño ambiental ya causado y exhibir la AIA para la construcción de refinerías petroleras y el cambio de uso de suelo de áreas forestales en el predio.

El Centro explica que la razón de ser de la AIA es que se considera un instrumento preventivo, para evitar el mayor daño posible al medio ambiente.

La propias actuaciones de la ASEA han develado que una empresa llamada Sistemas Empresariales del Golfo, reconoce que llevó a cabo la labores de desmonte de 230.20 hectáreas y que esos trabajos comenzaron el 8 de septiembre, pero nadie se está responsabilizando de haber ordenado el desmonte, a pesar de que el terreno es propiedad de PEMEX. Además, CEMDA destaca que está penado destruir ilícitamente vegetación sin contar con las autoridades correspondientes.

La ONG considera a este proyecto una prueba de fuego para que en verdad se respete en el país el estado de derecho

Más información cemda.org.mx

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, concediendo crédito a miabogadoenlinea.net