Una corte cantonal de Berna, Suiza, ha ordenado al matrimonio de Willy y Marie Zysset a repintar su casa color anaranjado para cumplir con los códigos de vivienda de la ciudad de Biel. Como respuesta, los Zysset han puesto a la venta su casa con la esperanza de mudarse a Camerún, de donde Marie es originaria, y donde la burocracia no se mete con el color de tu vivienda.

Esta semana, la Corte Federal de Alemania, Bundesgerichtshof, BGH, concluyó que las cervecerías alemanas no pueden promocionar sus productos como saludables.

La policía de Nueva Delhi, India, detuvo a una pareja formada por un padre y su hijo bajo las acusaciones de fraude al haber estafado dinero a un empresario con el presunto desarrollo de un invento para generar energía a partir de los rayos.

Valentín es un joven de 26 años que padece leucemia y que, con fundamento en la norma que prohíbe el uso de velos islámicos en público, fue detenido por la policía de Viena, Austria, por llevar una mascarilla médica o cubrebocas.

Como un supuesto “compromiso con la identidad bávara y cultura”, el ministro presidente del estado federado alemán de Baviera firmó la orden de que en todas las oficinas públicas se colgara un crucifijo.

En Francia se ha presentado un caso muy peculiar en el que un matrimonio ha quedado entre la espada y la pared ya que, de cumplir con una sentencia impuesta arriesgan la imposición de una elevada multa e incluso el riesgo de prisión.

Ante el Tribunal de Derechos Humanos de Columbia Británica, Canadá, un mesero, ex empleado de un restaurante en Vancouver, presentó una queja alegando que su despido por ser “agresivo, grosero e irrespetuoso” es discriminatorio porque es francés.

El pasado 16 de marzo, un tribunal australiano impuso una multa a un sujeto que removió de su tarjeta de pago sin contacto el chip y se lo implantó en la mano.

Un molesto conductor que al pasar frente a las cámaras viales que graban a los motoristas en las carreteras de Francia mostró el digitus impudicus, doigt d'honneur o dedo medio, podría enfrentar una condena de entre dos y cuatro meses de prisión.