Imprimir
Categoría: Lo Absurdo en el Derecho
Visto: 928
powered by social2s

Un hombre, arrepentido por un robo que cometió hace 12 años, decidió resarcir el daño que había hecho y regresar lo robado, amparado en el anonimato y ayudado por un sacerdote.

 

El objeto que este hombre sustrajo fue un pedazo de mármol de 21 Kg. De la Ciudad Vieja de Jerusalén en Israel y que probablemente formaba parte de una columna con 1,200 años de antigüedad.

 

La piedra fue devuelta con una carta en la que el arrepentido ladrón decía que durante su visita el guía le dio la piedra y que él la sustrajo, con la idea de tener algo que le recordara rezar por Jerusalén. Agregó sin embargo que la carga ha sido muy pesada porque cada vez que miraba la piedra se acordaba de su delito y por ello pedía perdón.

 

Haim Shchupak, inspector de la Unidad de Prevención de Robos de la Autoridad de Antigüedades de Israel, declaró que era un gesto muy raro pero muy bello que alguien regresara una reliquia robada, pero no declaró si perseguirán el delito o no.

 

El gran misterio de este robo, sin embargo, es como se las arregló este hombre para transportar la pesada piedra desde Israel a Estados Unidos sin que nadie se diera cuenta de que se llevaba una reliquia. Quizá solo se trate de pagar el exceso de equipaje ya sea que se lleve a un muerto o a un pedazo de historia.

 

Fuente BBC Mundo

 

www.miabogadoenlinea.net
powered by social2s