El pasado viernes 1° de noviembre entraron en vigor nuevas disposiciones en la sureña provincia china de Hunan en las que se regulan los diferentes festejos… privados.

 

De acuerdo con estas nuevas disposiciones a partir de este mes las celebraciones personales como cumpleaños, graduaciones o promociones deben permanecer como asuntos exclusivamente familiares, quedando estrictamente prohibido invitar a estas celebraciones a servidores públicos.

 

Tratándose de celebraciones más importantes como las bodas o incluso los funerales las normas se relajan un poco y permiten que se hagan extensivas a miembros fuera de la familia. Así, por ejemplo, podrán invitarse hasta 200 personas a una boda, equivalente a 20 mesas, pudiendo ser de hasta 300 invitados si los novios son oriundos de la misma localidad.

 

Estas disposiciones no solo implican lo relativo al número de invitados sino también a los regalos pues queda prohibido que personas fuera de la familia obsequien a los novios.

 

Por lo que respecta a los funerales se dispone que las procesiones se limiten a un máximo de ocho automóviles. Estos límites también aplican a las procesiones de las bodas.

 

Las autoridades chinas de Hunan han declarado que estas disposiciones se han emitido para evitar el innecesario derroche de recursos en festejos, así como para evitar la corrupción pues los costosos regalos entregados a funcionarios públicos suelen ser el resultado de sobornos, además de que dar y recibir regalos se identifica con el cultivo de guanxi, conexiones, que pueden llevar a negocios ilícitos.

 

Muchos ciudadanos están a favor de las nuevas regulaciones que los libera de la obligación social de gastar buena parte de sus sueldos en regalos a amistades o en dar grandes fiestas y piden que las nuevas reglas se apliquen estrictamente.

 

Un punto de vista con el que no están de acuerdo los restauranteros de Hunan quienes han visto disminuir las reservaciones que se habían hecho para celebraciones desde que el mes pasado se anunciaron estas nuevas medidas.

 

Sus quejas, sin embargo, han sido minimizadas por las autoridades, e incluso por la Asociación de la Industria de Alimentos de Hunan, quienes opinan que en el momento en que los restauranteros dejen de enfocarse en grandes eventos y empiecen a fijar su atención en sus clientes regulares, sus negocios volverán a ser prósperos.

 

Con estas medidas la provincia de Hunan en China sigue los pasos dados en Afganistán en donde las celebraciones de matrimonios también se han limitado para evitar excesos.

 

 

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