Ervin Ahbabovic, un hombre bosnio de 41 años, con residencia en Malasia, presentó la semana pasada una demanda contra su exnovia por haber “abusado de su semen” para tener una mejor descendencia con genes europeos.

 

En su demanda presentada ante el Alto Tribunal de Malasia argumenta que su exnovia, una mujer malaya de 29 años, solo lo usó como una herramienta para tener hijos mejores gracias a su semen superior.

 

En la demanda, que más parece un chisme que una petición legal, Ahbabovic dice que su ex novia tuvo la intención de hacer uso de su semen que proporciona un ADN europeo “de calidad única y pasmosa”, comparado con el ADN local y por ello le exigía maratónicas sesiones de sexo seis veces al día de por lo menos una hora de duración, amenazándolo con suicidarse de no satisfacer sus demandantes deseos sexuales.

 

Agrega que él satisfacía estas demandas con la esperanza de que la relación prosperara, pero era una esperanza vana pues ella, dice este sujeto, no compartía sus sentimientos.

 

En febrero de 2010 nació el hijo de la pareja y él argumenta que la relación empezó a deteriorase rápidamente pues ella empezó a reclamarle por trivialidades, creando un clima desagradable y una atmósfera sin armonía, que la llevó a manifestarle una hostilidad que la llevó a echarlo de la casa sin ropa, dinero ni automóvil y a prohibirle visitar al niño.

 

Por todo lo anterior Ervin Ahbabovic está pidiendo al juez que condene a su exnovia a compensarlo con $181,790 dólares estadounidenses y que además se reconozca su paternidad en el acta de nacimiento del niño, más el pago de costas legales.

 

El juez fijó audiencia para el próximo 1° de octubre cuando se conocerá la respuesta de la exnovia, quien solo adelantó que lo señalado en la demanda era una falsedad y que este hombre no es quien dice ser, el director comercial de una empresa, sino un desempleado.

 

Por lo pronto, con todos lo adjetivos con que califica a su ADN, es muy probable que ya se haya ganado la enemistad no solo de los malayos, sino sobre todo de los funcionarios judiciales y hasta del juez cuyo ADN también ha sido minimizado por esta inusitada demanda.

 

 

Más información The Jakarta Post

 

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