Los hombres en Copenhague ya podrán orinar en Stroget, la calle peatonal más importante de la ciudad. Siempre han orinado en la calle, pero ahora podrán hacerlo legalmente y obviarse la multa que les era impuesta en caso de ser atrapados infraganti por la policía danesa.

 

El problema de los orines en fin de semana es de tal magnitud que el consejo de la ciudad decidió instalar urinales de plástico para evitar a los turistas el tufo los domingos por la mañana.

 

No se trata, por tanto, de un problema como el que enfrentan en la India o Bolivia donde los hombres no solo orinan sino que defecan al aire libre, sino de un problema relacionado con la bebida y de ahí a que los fuertes hedores se perciban los domingos después de un sábado de juerga.

 

Los urinales no son otra cosa más que un largo tubo de plástico que lleva al drenaje de la ciudad lo que significa que la acera no se ensucia.

 

La prueba de fuego de esta solución ideada por el consejo de la ciudad fue el pasado fin de semana en que se celebró con litros y litros de cerveza el día de San Patricio. Sin embargo el responsable del departamento responsable de limpia pública de la ciudad de Copenhague no declaró si estos urinales habían cumplido su cometido.

 

Es de destacar que estos tubos de plástico no están de forma permanente en la ciudad, sino que serán instalados los días de fiesta y celebraciones públicas, así que orinar en la calle cuando los urinales no están instalados sigue siendo una falta administrativa. 

 

 

Más información Cphpost.dk

 

www.miabogadoenlinea.net