La Corte de Apelaciones del condado Franklin en Ohio, Estados Unidos, rechazó la decisión de la Corte de Reclamaciones que se negó a recibir la queja de un reo que buscaba una reparación del daño tras haberse caído de una litera.

 

El reo, Ron Foster, estaba recluido en una institución correccional en donde le obligaron, pese a sus problemas de salud, a dormir en la cama de arriba de una litera, de donde se cayó en septiembre de 2009.

 

Foster, hoy de 64 años, solicitó a la Corte de Reclamaciones el pago de $25,000 dólares como compensación por los daños sufridos con la caída, que según su abogado generaron “lesiones horribles” y redundaron en la completa inutilización de su brazo derecho.

 

La Corte de Reclamaciones negó la reclamación a Ron Foster basado en que el médico de la correccional había ejercido su facultad discrecional al no haber renovado una prescripción médica por la cual le era asignada la cama baja de la litera. Foster tenía antecedentes médicos de problemas cardíacos, de espalda y de pérdida de equilibrio.

 

La Corte de Apelaciones, sin embargo, decidió de manera unánime que el médico al tomar su decisión queda exento de responsabilidad, porque la decisión, aunque fue discrecional, no le otorga inmunidad sobre las consecuencias.

 

Con esta decisión la Corte de reclamaciones deberá aceptar la revisión de la reclamación de Ron Foster, quien desde su caída fue trasladado al Centro Médico Correccional de la ciudad de Columbus y quien está a la mitad de una sentencia de diez años impuesta por intento de violación.

 

Las autoridades penitenciarias, a partir de ahora, deberán tener cuidado al elegir quien duerme arriba y quien abajo en las literas, para evitar futuras “lesiones horribles” en otro reos.

 

 

Más información The Columbus Dispatch

 

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