El actor Johnny Weissmüller interpretó en doce ocasiones el papel de Tarzán en las década de los años treinta y cuarentas del siglo pasado, convirtiéndose en la encarnación más popular del personaje. Lo que más se recuerda es el grito de victoria que aparecía en sus películas.

 

En España, Ángeles Durán registró en 2008 una partitura similar al grito de Weissmüller por lo que ahora reclama a la Sociedad General de Autores (SGAE) una indemnización entre los 100,000 y 200,000 euros, argumentando que tiene derecho a cobrar por su uso como politono en los teléfonos móviles y otros productos audiovisuales.

 

La SGAE considera que la reclamación no tiene ninguna base y afecta el “derecho moral”, por cuanto “no puedes reclamar algo que no es tuyo”. SGAE argumenta que la obra es “un grito humano y confía en que el juez concluya que la reclamación no es más que una anécdota.

 

SGAE aportará al juez una certificación de que no ha cobrado por derechos de autor del grito de Tarzán en politonos de móviles, así como un informe técnico musical en el que “se demuestra que no se puede meter en categoría de composición musical un grito humano”.

 

Sin embargo Edgar Rice Burroughs, Inc. (ERB) tiene registrado en Europa como una marca comunitaria el grito de victoria de Tarzán, ante la Oficina para la Armonización del Mercado Interior (OAMI), encargada del registro de las marcas, dibujos y modelos comunitarios.

 

En una solicitud de 2004 ERB presentó dos imágenes que representaban el sonido del grito de victoria: la onda del sonido y un espectrograma de las frecuencias del grito, pero en ese caso la OAMI negó el registro señalando que en esas representaciones no se distinguía  si el sonido representado era una voz humana u otra cosa, como por ejemplo, la melodía de unos violines, unas campanas o el ladrido de un perro, por lo que era necesario contar con la representación en partitura del mismo.

 

Pero ERB simultáneamente presentó otra solicitud de registro de marca sonora que incluía la representación del grito de victoria en notas musicales y en ese caso si se concedió el registro como marca sonora.

 

Además, en 2006 EBR presentó una tercera solicitud de registro debido a un cambio de la legislación que le permitió presentar un espectrograma acompañado de un archivo MP3 que reproduce el sonido. En este caso también obtuvo el registro del sonido.

 

El grito de victoria de Tarzán también esta registrado en Estados Unidos como una marca sensorial o de sonido en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, así que es posible que Ángeles Durán en su pleito en contra de SGAE termine enfrentando también a Edgar Rice Burroughs, Inc. defendiendo su marca. Por cierto, Ángeles Durán es la dueña del sol.

 

 

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