Un médico que practicó un aborto fallido fue condenado en España a hacerse cargo de la manutención del menor hasta que éste cumpla los 25 años a razón de casi 1,000 euros mensuales.

 

La demandante es una mujer que en 2010, con 22 años de edad, acudió a la clínica en Palma de Mallorca, España, para practicarse un aborto en un embarazo de siete semanas. El médico que lo practicó le dijo que había sido exitoso y confirmó, dos semanas después mediante una ecografía, que el embarazo había sido interrumpido.

 

Pero meses después esta joven regresó a la clínica temiendo un segundo embarazo y fue cuando le confirmaron que no había un nuevo embarazo, sino la continuación del primero y que ya tenía 22 semanas de gestación, lo que hacía legalmente imposible practicar un aborto.

 

El niño nació sano en octubre de 2010, pero su madre demandó por negligencia al médico, a la clínica y a las aseguradoras, y un juez de primera instancia falló a su favor condenándolos a indemnizar a esta joven madre con 150,000 euros y a hacerse cargo de la manutención del hijo hasta que cumpla los 25 años de edad a razón de 978.26 euros mensuales.

 

La indemnización se otorga porque el juez coincidió en que la negligencia del médico al no haber practicado adecuadamente el aborto le provocó a la mujer un “estado de, zozobra, angustia y ansiedad” al tener que decirle a sus padres que estaba embarazada y que ese estado se agravó en las últimas semanas de gestación a la espera del nacimiento del niño, así como su estado de salud pues por la ignorancia del embarazo no tuvo adecuados cuidados prenatales.

 

El abogado del médico declaró que apelará la decisión, no por los montos o por la situación, sino porque el juez señaló que el pago al niño nacido es una indemnización y la madre solicitó alimentos, por lo que el juez concedió expresamente algo que no se solicitó.

 

Las apelaciones son de esperarse porque además, a juicio de la clínica y las aseguradoras, se fijó una cantidad excesiva de indemnización, pero la madre, a través de su representante legal aseguró que está dispuesta a llegar hasta la última instancia de ser necesario para que le paguen el daño que le ocasionaron y alguien se haga responsable económicamente del niño no deseado.

 

De la salud emocional del niño, el médico no debe ocuparse. De esa ya se está encargando la madre.

 

 

Más información El País

 

www.miabogadoenlinea.net