Rompiendo una prohibición religiosa, esta semana se dio a conocer que una escuela pública femenina en Arabia Saudita había instalado aros de basquetbol para que las niñas puedan practicar ese deporte.

 

Se considera que es un gran logro en los derechos de las mujeres pues por normas religiosas los deportes están prohibidos para las mujeres así como manejar automóviles, viajar solas o decidir sobre sus matrimonios.

 

En 2009, cuando se creó el primer equipo de basquetbol femenino bajo patrocinio privado, el sheik Abdullah al-Maneea, clérigo y consejero real declaró que por el exceso de movimientos que se hacen tanto en el fútbol como en el basquetbol son deportes que no deben ser practicados por las mujeres pues pueden romperse el himen y perder así la virginidad. Una explicación parecida a la que en su momento se dio sobre las razones por las cuales las mujeres no deben manejar.

 

Por la prohibición de que las mujeres practiquen deportes en las escuelas y por ende, profesionalmente, en febrero de este año Human Rights Watch sugirió que no debía permitirse a Arabia Saudita participar en los próximos juegos olímpicos de Londres.

 

Y por esta presión, el mes pasado se formó una comisión ministerial en ese país para considerar permitir clubes deportivos femeninos y quizá introducir en las escuelas públicas femeninas la materia de educación física.

 

Por supuesto que permitir que las mujeres árabes practiquen deportes y que lo hagan profesionalmente significa también que las organizaciones internacionales modifiquen un poco sus reglas para permitirles usar uniformes especiales en los que sus cabezas y brazos puedan estar completamente cubiertos. Esta es ya una alternativa que se está discutiendo en la FIFA respecto de los equipos musulmanes femeninos de fútbol, así que es probable que cuando Arabia Saudita esté lista para enviar a la cancha de juego equipos femeninos profesionales,  la controversia sobre el uso del hijab esté resuelta.

 

 

Más información Huffington Post

 

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