En el Barrio Chino de Manhattan, un hombre fue arrestado por la policía por vender mercancía falsificada que, hecha de papel y cartón, supone que es copia de marcas originales.

 

Se trata de una tienda que vende estas copias para los ritos funerarios ya que es costumbre de esa cultura oriental entregar a los muertos obsequios que los acompañen en su viaje de muerte y que son incinerados junto con el cadáver.

 

Se venden mansiones y automóviles miniatura de cartón, camisas, bolsos, y otros artículos réplica de ciertas marcas de lujo hechos de papel, billetes falsos, y demás artículos que puedan ser obsequiados durante el funeral y luego quemados.

 

Así que todos saben que esa tienda vende imitaciones de artículos de lujo en papel a fin de que se cumpla con una costumbre milenaria.

 

Todos lo saben salvo el policía que arrestó al empleado de la tienda cuando le dijo que la copia de cartón de un bolso que semeja uno de Louis Vuitton tenía un precio de $20 dólares.

 

A este hombre se le hicieron dos cargos por falsificación en tercer grado, aunque la fiscalía ofreció cambiar los cargos por alteración al orden público y dejarlo en libertad mediante fianza de $100 dólares. La defensa no aceptó el trato y están dispuestos a combatir los cargos ante el tribunal para demostrar que los artículos que se venden en esa tienda del Barrio Chino no tienen por finalidad engañar,  porque es obvio que al ser productos de papel y cartón son falsos y que obedecen a una tradición milenaria.

 

Tradición o no, es probable que pasado el susto del arresto y la noche en prisión, se oculten mejor las marcas de los artículos que se copian a fin de evitar nuevos malentendidos con la policía neoyorquina que ignorante o no de las culturas ajenas, está cumpliendo con la protección de la propiedad intelectual.

 

 

Más información The New York Times

 

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