Gatito

 

Juez concluye que fue injustificado despido de profesora china porque su gato apareció en pantalla durante una clase

En Guangzhou, China, un tribunal falló a favor de una profesora de arte que fue despedida de la plataforma educativa en que trabajaba porque su gato apareció en pantalla tres veces durante una clase.

La empresa educativa, de la que no se menciona su nombre, expuso las apariciones del gato durante la clase, que la profesora de arte se había involucrado en actos “no educativos”, posiblemente una charla con los alumnos, y que llegó diez minutos tarde a una clase previa, como razones para despedirla en junio del año pasado.

La profesora, identificada solo como Luo (por lo que no sabemos con exactitud si es profesora o profesor), recurrió esta decisión en un arbitraje que ganó, pero la plataforma educativa se negó a reinstalarla, por lo que el caso llegó al Tribunal Popular de Tianhe, en la subprovincia de Guangzhou.

Según reportes de una estación de radio local, la juez Liao Yajing, responsable de dirimir la controversia, falló a favor de la profesora Luo al concluir que si las empresas piden a sus empleados que trabajen desde sus casas, no deben esperar el mismo comportamiento que tendrían en una oficina o centro de trabajo. Es decir, si la profesora hubiese llevado al gato al colegio en que enseñaba, la causa de despido estaría justificada.

“Las reglas del patrón no solo deben cumplir con las leyes, sino que también deben ser justas y razonables”, sentenció la juez Liao Yajing.

De esta forma, la juez ordenó a la empresa educativa a pagar a la profesora Luo 40,000 yuanes, equivalentes a unos 6,000 dólares estadunidenses, por el despido injustificado.

Durante la pandemia, en China las clases en línea también se hicieron cosa frecuente. Sin embargo, no fueron tan novedosas como en otras partes del mundo porque a lo largo de los años surgieron varias empresas que proporcionaban tutorías en línea para satisfacer las expectativas educativas de las ansiosas madres y padres chinos que esperan que al dar mejores oportunidades de educación a sus descendientes, les abran las puertas para mejores posibilidades de vida.

Estas empresas, muchas de ellas ofreciendo clases de idiomas con profesores nativos, tuvieron que empezar a cerrar o a disminuir la cantidad de cursos que ofertaban, después de que en julio del año pasado el gobierno de Xi Jinping prohibió los cursos en línea impartidos por profesores radicados en el extranjero, además de haber ordenado que las empresas que imparten educación privada se registraran como organizaciones sin fines de lucro, suspendiendo, además, todas las aprobaciones para nuevas escuelas de este tipo, especialmente de idiomas, y haciendo ilegal que reciban inversiones extranjeras.

También se prohibieron las tutorías en fines de semana, feriados públicos y vacaciones escolares, y en agosto de 2021 se dieron por terminados 286 programas de cooperación entre universidades chinas y extranjeras como parte de una evaluación de rutina de acuerdos de colaboración con instituciones extranjeras.

Las nuevas reglas llevaron a que, anteriormente lucrativas empresas de educación, cerraran sus puertas, lo que generó, a su vez, una serie de demandas de padres de familia que ya habían pagado estas tutorías.

El negocio no solo terminó para las plataformas educativas, sino para los miles de extranjeros que estaban contratados para dar clases en línea, quienes, a diferencia de la profesora Luo, no pudieron demandar el despido injustificado y simplemente tuvieron que encontrar nuevos empleos en algún otro país.

Más información bbc.com

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