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Tribunal de emirato sanciona con elevada multa a quien habló 15 veces a la policía usando un lenguaje grosero

El tribunal de asuntos de menor cuantía de Fujairah, Emiratos Árabes Unidos, multó a un hombre con 50,000 dírhams, unos 13,600 dólares, por haber hecho 15 llamadas a la estación de policía, usando palabras altisonantes.

Las llamadas de esta persona fueron para quejarse de un conocido y pedir a la policía que un oficial lo acompañara al departamento de tal conocido a recoger sus pertenencias. El operador que respondió la llamada le explicó el procedimiento para presentar una queja en contra del conocido, después de lo cual al policía tendría la facultad de revisar la situación respecto de sus pertenencias. El quejoso, sin embargo, parecía no entender la explicación y una y otra vez llamó a la estación para presentar la misma queja y recibir la misma explicación.

No solo hizo 15 llamadas que pudieron significar que la policía no atendiera otras llamadas importantes, sino que la persona empleó un lenguaje grosero.

Finalmente, la policía decidió ir a buscar a esta persona y arrestarlo por hacer mal uso de las líneas de comunicación. En este proceso le pidieron que dejara analizar su aliento para saber si había ingerido alcohol, pero el sujeto se negó. Eventualmente, fue trasladado a la sala de emergencia de un hospital en donde se concluyó que tenía la presión elevada, pero la prueba de alcohol arrojó un resultado negativo.

El personal médico aconsejó al sujeto a quedarse ingresado en el hospital, pero él se negó y se fue. Con esta situación, se consideró que este hombre estaba bien de salud y podía enfrentar el proceso.

Durante este proceso en el tribunal de cuantía menor el conocido fue llamado a declarar y dijo que no tenía ninguna pertenencia del quejoso en su casa.

El tribunal decidió multar al quejoso con 50,000 dírhams, más 50 dírhams por gastos judiciales por haber hecho mal uso de los medios de comunicación y el uso de lenguaje grosero. La sanción se impuso con fundamento en el artículo 72/1 de la Ley Federal No. 3 de 2003 respecto de la regulación de comunicaciones.

La falta administrativa de esta persona, que en el proceso aceptó haber llamado a la policía “unas ocho veces”, se agravó por el uso de lenguaje grosero. Podría parecer intrascendente, sin embargo, son varias jurisdicciones las que sancionan el uso de palabras altisonantes por considerar que pueden llevar a conductas antisociales más importantes. Tal es el caso de varios consejos de ciudades en el Reino Unido que han emitido órdenes de protección en espacios públicos en las que prohíben el uso de lenguaje “vil y abusivo” en plazas públicas.

En Australia el lenguaje grosero también es sancionado, pero, a juicio de un tribunal, solo cuando busca ofender, es decir, si la palabra usada es “calculada para herir los sentimientos, generar enojo o resentimiento o disgusto e ira en la mente de una persona razonable”.

En México el lenguaje grosero y violento ha dejado de ser sancionado, lo que ha llevado a la violencia verbal que muchas veces resulta en violencia física.

Noam Chomsky sostiene que “el lenguaje nos permite ser lo que somos e identificarnos. Lo que decimos y cómo lo decimos refleja los valores y la experiencia propia, de nuestra familia y de la comunidad a la que pertenecemos. Es nuestra esencia, la manifestación externa de nuestro interior”.

Más información gulfnews.com

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