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Planta de marihuana

 

Tribunal en Sídney desecha demanda de padre contra escuela a la que acusó de racismo a su hija blanca

Este miércoles, el Tribunal Civil y Administrativo de Nueva Gales del Sur, Australia, desechó la demanda presentada por un padre de familia en contra de una escuela privada en la que alegaba que su hija había sido víctima de “racismo inverso” y que la habían tratado de forma menos favorecedora que su compañera aborigen.

La controversia se presentó por la suspensión que la directiva de la escuela St. Catherine en Sídney tomó respecto de la hija del quejoso y de otra alumna por haber fumado marihuana. Aunque según el registro de la escuela inicialmente el papá estuvo “feliz con la forma en que la escuela estaba manejando el asunto”, la felicidad se le esfumó cuando se decidió la suspensión de siete días de su hija.

Alegando que su hija blanca y anglo australiana había sido discriminada por su raza para que la escuela no fuera acusada de racismo por tomar acciones disciplinarias en contra de una alumna de origen aborigen, presentó inicialmente su queja ante el Consejo Antidiscriminación de Nueva Gales del Sur.

Expuso que su hija había sido “interrogada de manera intimidante” para obligarla a aceptar haber fumado marihuana, recibiendo un trato menos favorecedor que el que su compañera aborigen a quien la encontraron en posesión de marihuana y que tenía antecedentes.

Cuando la directiva del colegio anunció la suspensión de la alumna, el padre de familia sacó a su hija de ese instituto y dijo que no pagaría más colegiaturas. Pero como la notificación no cumplió con los plazos de aviso, el colegio le advirtió que debía una colegiatura y ahora han presentado el caso ante otro tribunal en contra de este hombre y de su exesposa por la mensualidad impagada.

En la queja por presunta discriminación, el padre dijo que la escuela había inventado notas que adjuntaron al archivo “para encubrir su conducta discriminatoria” y añadió que había sido victimizado cuando la escuela no le procuró cartas de recomendación a su hija para que fuera admitida en otra institución educativa.

En su defensa, la directora de St. Catherine declaró que habían interrogado a nueve alumnas sobre el incidente y que la única que había aceptado haber fumado marihuana fue la hija del quejoso. La alumna no respaldó el dicho de su padre de que su confesión había sido coaccionada.

Una vez que el proceso estaba en curso ante el Tribunal Civil y Administrativo, el padre de familia intentó presentar nuevo material para sustentar una nueva acusación de que el colegio había incurrido en el secuestro de su hija en septiembre de 2019 cuando le ordenaron quedarse en el colegio después del horario escolar hasta que la abuela materna la recogió, contrario a los deseos de su hija.

El Tribunal, a cargo de la juez Christa Ludlow, desechó la demanda esta semana advirtiendo que la reclamación “carece de fundamento”.

“No hay evidencia directa de que la escuela interrogó a su hija bruscamente ni que le impuso la suspensión de siete días porque es blanca y anglo australiana”, declaró la juez Ludlow, añadiendo que no hay fundamento para inferir razonable o lógicamente que la raza fue un factor.

Además dijo que no hay perspectiva de que el padre fundamentara la denuncia de victimización y se negó a permitir que prosiguiera ninguna de las denuncias.

El tema de la deuda con el colegio se sigue ventilando de forma separada en un tribunal local.

Más información smh.com.au

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