Niño gritando en micrófono

En Berlín, Alemania, ciudad de primer mundo que cuida la salud y bienestar de sus habitantes y regula estrictamente la contaminación no solo por emisión de gases, sino también acústica, acaban de pasar una ley para permitir el ruido “natural” de los niños.

¿Cuál es ese ruido natural? Pues sus risas, llanto, gritos y barullo mientras juegan en los parques, escuelas y guarderías y en ese sentido descubrieron que "el ruido de niños jugando es una manifestación apropiada de la infancia y fundamentalmente tolerable en el interés de la preservación de su desarrollo".

Y en la idea anterior fundó el partido Social-Demócrata la presentación de una iniciativa de reforma a la ley de contaminación, para sacar de los niveles prohibidos el ruido natural de los niños, pero eso sí, solo en los parques, escuelas y guarderías. La tolerancia tampoco llega a todos lados.

Con esta reforma a la legislación en la materia, se deja sin fundamento cientos de demandas de los pobladores que se sienten molestos por los altos decibeles emitidos por los infantes, y así ya no se presentarán casos como el de una guardería que tuvo que ser reubicada tras la demanda de un vecino que se sentía molesto con el ruido.

Esta normativa solo aplica para Berlín, por lo que existen otras localidades alemanas que siguen sin tolerar el ruido que hacen los “chaparros locos” mientras se divierten y aprenden, pero su importancia radica en que puede ser punta de lanza para elevar los niveles de tolerancia de los alemanes respecto de esos llamados “ruidos naturales”.

Fuente BBC mundo

 

www.miabogadoenlinea.net