Niños disfrazados

 

En varias ciudades y países del mundo el 31 de octubre, Halloween o Noche de brujas, es percibido no como una fiesta sino como una amenaza a la vida espiritual e incluso al orden social. Rusia es uno de esos países y este año incluso se han pronunciado legisladores recordando que la festividad es ilegal y calificando los disfraces de Joker o Guasón como anti rusos.

Sobre la festividad se pronunció el legislador Vitaly Milonov diciendo que se trata de una fecha que está vinculada a “actividades de peligrosas organizaciones ocultas” que violan la ley rusa.

“Actualmente en Rusia no hay una iglesia que pueda autorizar esta festividad y permitir que sea celebrada” declaró a los medios el legislador Milonov según lo citó la agencia estatal de noticias RIA Novosti. “Cualquier tentativa de un estúpido maestro de celebrar Halloween en la escuela es nada más que una grave violación a la ley federal”.

Para denunciar a los “estúpidos maestros” se abrió una línea telefónica.

Aunque Rusia es un estado laico, la ley permite solamente la práctica de cuatro religiones oficiales que son cristianismo, judaísmo, islam y budismo, con la Iglesia Ortodoxa Rusa como líder religioso del gran país. Alguna práctica ajena a estas cuatro religiones se considera una “actividad misionera” y su práctica está prohibida.

Con fundamento en estas disposiciones, en 2017 un profesor de yoga, una disciplina más antigua que el cristianismo, fue imputado por practicar una actividad misionera, así que celebrar una fiesta pagana como el Halloween, vinculada con brujas, con más razón es una actividad mal vista y sí, por absurdo que parezca, violatoria de la ley federal.

Por otro lado, este año la iglesia ortodoxa ha aprovechado para intervenir en la discusión y opinar sobre el Joker o Guasón. Así, sacerdotes de la iglesia en Chelíabinsk dijeron que el éxito de taquilla de Joker representa una "rebelión contra las realidades de la sociedad burguesa" y, junto con la celebración de Halloween, equivale a un intento contra el estado de Rusia.

En un comunicado que hicieron circular, la iglesia de Chelíabinsk denunció a “tecnólogos políticos” de estar alentando a la población a disfrazarse como el personaje de Batman en un intento de desestabilizar y destruir al estado ruso y corromper la identidad espiritual de los rusos.

La fiesta de Halloween no es muy celebrada en Rusia, y con estas amenazas es probable que pocos se atrevan a ponerse un disfraz encima, aunque por el otro lado cabe esperarse que los rebeldes salgan a las calles disfrazados como Joaquín Phoenix en su papel de Joker.

Más información themoscowtimes.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen cnn.com