Ashleigh Petrie y Rodney Higgins

 

La oposición del gobierno de la provincia de Victoria, Australia, ha solicitado a la comisión del poder judicial del estado que investigue la imparcialidad de un juez de 68 años que tiene una relación romántica con una secretaria de la corte de 23 años.

El romance, que después de unas vacaciones en Fiyi se encamina hacia una boda, ha llamado la atención de abogados y políticos de oposición por la supuesta interferencia de la joven secretaria, Ashleigh Petrie, en las decisiones del juez Rodney Higgins.

“La reciente atención de los medios a la relación del magistrado Higgins con una secretaria judicial, ahora su prometida, incluida la presunta influencia sobre sus decisiones judiciales, presenta serios cuestionamientos sobre su independencia”, escribió Edward O’Donohue, miembro de la oposición a la Comisión Judicial de Victoria, pidiendo que investigue sobre el asunto.

“Los funcionarios judiciales tienen una muy alta e importante función en la comunidad victoriana y los estándares de conducta y de integridad a los que están sometidos son mucho más altos”, se lee en la carta del abogado O’Donohue en la que solicita la evaluación de la capacidad del magistrado para desempeñar sus funciones judiciales.

Además de los chismes que han ocupado a la prensa local, con fotografías tomadas del perfil de Instagram de ella sobre sus vacaciones en Fiyi y la propuesta de matrimonio, abogados se han manifestado sobre el asunto. Así, calificado por el Sidney Morning Herlad como “respetado”, el abogado de Melbourne, David Galbally, declaró que lo apropiado por el juez Higgins sería renunciar.

“No estoy seguro cómo algún abogado puede presentarse con algún grado de confianza ante él creyendo que cualquier decisión que haga va a ser hecha por él y solo por él”, concluyó el abogado Galbally.

Es muy probable que el romance haya llamado más la atención no porque se trate de uno entre jefe y subalterna, sino por la gran diferencia de edades entre los novios: más de 40 años.

Todo apunta a que esta es una oportunidad que la oposición está tomando para tratar de hacerse de votos porque desde que Rodney Higgins fue nombrado juez en un tribunal de condado, el nombramiento fue atacado por los liberales por haber sido candidato local por el partido laboral, señalando que sus antecedentes políticos “amenazan seriamente el prestigio de nuestros tribunales”.

Rodney Higgins ingresó a la universidad en 1989, cuando tenía unos 38 años, donde completó dos grados, uno en derecho y el otro en artes.

Será la Comisión Judicial, que declara no haber recibido más quejas sobre el particular, el órgano que determine si el romance con una joven mujer ha nublado la capacidad de juicio y de razón del juez.

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