Casa "Picapiedra" en Hillsborough

 

Los vecinos de la localidad de Hillsborough, en el condado de San Mateo, California, han presentado una demanda en contra de Florence Fang, propietaria desde 2017 de una singular casa en la cima de la colina que ha decorado con dinosaurios metálicos y un letrero que hace referencia a Los Picapiedra.

La casa que ahora es propiedad de Fang fue construida en la década de los años 70 usando una técnica mediante la cual se derramaba concreto en paredes curveadas. Es así como la casa adquirió una forma de cueva y una que, vista desde la carretera, llamaba la atención por semejar la casa de Pedro y Vilma Picapiedra, la caricatura de Hanna-Barbera de los años 60 supuestamente ambientada en la Edad de Piedra.

La casa siempre ha llamado la atención para desmayo de los vecinos que viven en una zona de alto valor comercial. Sin embargo, en 2017, cuando Florence Fang adquirió la propiedad, decidió ambientarla un poco más al estilo Picapiedra y colocó grandes dinosaurios de metal en los jardines y un letrero que dice “yabba daba doo”, el grito de guerra de Pedro Picapiedra.

Los vecinos han presentado la demanda acusando a Fang de haber incumplido regulaciones municipales para hacer las mejoras a su casa, además de que se ha convertido en una atracción que altera el orden público.

Los vecinos señalan en su acción legal que en múltiples oportunidades se presentaron quejas y que las autoridades pidieron a la propietaria que parara las obras de su casa, “"una monstruosidad muy visible y [que] no cumple con los estándares de la comunidad.”

Incluso un diario local declara que Florence Fang ya fue multada con US$200 dólares por incumplir requisitos de construcción, pero que se ha negado a quitar los dinosaurios de su jardín.

No es poco común que vecinos de zonas residenciales quieran meter dentro de un molde la arquitectura de las casas de la comunidad para que guarden una cierta “armonía”. En Londres, en el lujoso barrio de Kensington, los vecinos exigieron que Zipporah Lisle-Mainwaring repintara de blanco la fachada de su casa que había pintado de franjas anaranjadas, y en Suiza un tribunal ordenó a una matrimonio en Biel a repintar su casa color anaranjado, por sobresalir mucho.

Por lo pronto los dinosaurios de Florence Fang, para deleite de sus nietos, siguen adornando su jardín y ya veremos si un tribunal considera que la decoración es un exceso y que la propiedad debe guardar un estilo modesto para no llamar la atención de los ojos de los transeúntes.

Más información theguardian.com

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Imagen de mercurynews.com