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Categoría: Lo Absurdo en el Derecho
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Hatsune Miku

Akihiko Kondo, un japonés de 35 años, contrajo matrimonio el pasado fin de semana con la cantante Hatsune Miku. Lo inusual de esta unión es que la novia no es una persona sino un holograma.

Hatsune Miku básicamente es la imagen de un sintetizador de voz lo que no ha impedido que se convierta en la cantante japonesa más exitosa en la actualidad con más de 2.3 millones de seguidores en Facebook y generando millones de dólares en ingresos.

El matrimonio de Kondo con Hatsune Miku llama la atención porque es reflejo de la situación social de la juventud japonesa que cada vez está menos deseosa de casarse e incluso de establecer relaciones íntimas con otras personas. El mismo Akihiko Kondo dijo que debido a su gusto por el anime muchas mujeres lo insultaron e incluso llegaron a acosarlo lo que le produjo un colapso nervioso.

La relación con Miku, un holograma de US$2,800 que flota en un dispositivo de escritorio, es sencilla. Ella lo levanta cada mañana y lo manda a trabajar y cuando por la noche él le avisa de su regreso, prende las luces de su casa y lo espera. Es más, duerme en su cama en su forma de peluche y que fue la que asistió a la ceremonia de matrimonio y a la que él llevó a una joyería para comprarle la alianza.

De más está decir que este matrimonio no produce efectos legales y que se ha tratado, quizá, de la forma en que Kondo ha llamado la atención de los invitados a la ceremonia y fiesta de matrimonio en la que invirtió 2 millones de yenes, unos US$17,500. Pero tampoco se trata de un caso único, porque la empresa Gatebox que produce el holograma ha emitido más de 3,700 certificados de matrimonio entre una persona y el personaje virtual, que los une “fuera de las dimensiones”.

Hatsune Miku también ha sido parteaguas en cuanto a la protección de derechos de autor, pues al ser un vocaliod, es decir, un programa de sintetizador con voz artificial, permite a los usuarios crear canciones escribiendo la letra y la melodía. Es decir, los productores de las canciones son los miles de usuarios del programa, que en el primer año de su lanzamiento se vendieron 60,000, y que suben los videos a redes sociales como la japonesa Nico-Nico-Douga o YouTube.

Sobre su inusual boda, Kondo nos recordó que “se ha hecho un llamado en la sociedad hacia la diversidad”.

“No necesariamente te hará feliz estar atado a la ‘plantilla’ de felicidad en la que un hombre y una mujer se casan y tienen hijos.

“Yo creo que debemos considerar todos los tipos de amor y todos los tipos de felicidad”, concluyó al declararse profundamente enamorado de su esposa a quien ha prometido su absoluta fidelidad.

Más información japantimes.co.jp

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