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Categoría: Lo Absurdo en el Derecho
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Niño llorando

La decisión del propietario de un restaurante en un sitio turístico en Alemania de prohibir la entrada a niños después de las 5 de la tarde ha generado un amplio debate en el país, con las autoridades indagando si tal decisión atenta contra las leyes en contra de la discriminación.

La decisión fue tomada por Rudolf Markl, el propietario del restaurante Oma's Küche, La cocina de la abuela, localizado en la isla de Rügen en el mar Báltico, quien dice que la prohibición no es en contra de los niños sino de los padres ignorantes “que no pueden controlar a sus hijos”.

Aparentemente la decisión de prohibir la entrada a menores de edad después de las 5 de la tarde y ofrecer “un oasis de paz” a los comensales adultos durante la cena, fue tomada después de que unos niños dañaron recuerdos y una fotografía que formaban parte de la decoración del restaurante. Pero Rudolf Markl dice que eso fue solo la gota que derramó el vaso porque llevaba tiempo considerando la prohibición debido a la frustración que siente cuando los niños jalan manteles, corren, gritan, tiran copas y demás situaciones que los padres “reconocen con una sonrisa, siguen comiendo y no les importa nada”.

Entrevistado sobre la prohibición, Lars Schwarz, presidente de la asociación de restauranteros y hoteleros del estado de Mecklenburgo-Pomerania Occidental, estado al que pertenece Rügen, dijo que Markl está en su derecho de tomar esa decisión, pero que no se siente satisfecho con ella porque “en este estado pretendemos ser amigables con los niños”.

Para la oficina que revisa los casos sobre discriminación, la facultad del propietario del restaurante de negar la entrada a niños presenta algunos cuestionamientos legales relativos a la discriminación por edad.

“Los argumentos como un mayor nivel de ruido que pueda molestar a los huéspedes no son necesariamente suficientes para prohibir la entrada a niños menores de cierta edad”, declaró a los medios Bernhard Franke, director del organismo antidiscriminación, advirtiendo que esta política puede significar demandas al restaurante por parte de clientes. Así, Franke opina que una mejor política sería simplemente pedir a los padres de los niños ruidosos que abandonen el local.

La atención que ha llamado Rudolf Markl sobre su restaurante ha hecho revivir un episodio del 2007 cuando fue el primero en prohibir en Rügen que se fumara adentro de su restaurante, antes incluso de que las leyes antitabaco estuvieran vigentes en la mayoría de los estados de Alemania.

Quizá estamos frente a un visionario y próximamente se generalicen leyes anti-niños ruidosos en los locales cerrados durante la hora de la cena.

Más información dw.com

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