Aves en poste y cables

 

Fiscalía de Cataluña presenta demanda en contra de empresa de energía por incumplir normativa de protección a vida silvestre

Antoni Pelegrín, fiscal Delegado de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía Provincial de Barcelona, Cataluña, España, presentó una denuncia en contra de la empresa de energía Endesa por no estar cumpliendo con la normativa que exige que postes y cables protejan la vida silvestre, especialmente de las aves.

La denuncia por delitos al medioambiente expone que tras una investigación que ha llevado tres años, se ha encontrado que cientos de aves, muchas de ellas especies protegidas como el águila dorada, han muerto electrocutadas en las instalaciones eléctricas de Endesa. No solo se ha acusado a la empresa sino a seis de sus altos ejecutivos.

En la demanda se detallan los resultados de la investigación que exponen que entre 2018 y 2020, 255 aves fueron electrocutadas en postes cerca de Osona en el norte de Cataluña. La mayoría eran cigüeñas, águilas, halcones peregrinos y buitres.

Adicionalmente, en solo tres días de agosto de 2018, 72 cigüeñas blancas migratorias fueron electrocutadas en Sant Quirze de Besora, también en el norte de Cataluña, y otras 93 fueron electrocutadas en esa zona entre 2019 y 2020.

Si bien el problema de aves electrocutadas es mundial, en los pasos migratorios la situación es más delicada. España es ruta de migración de miles de aves que cada año pasan a los Pirineos.

La denuncia se limita a Cataluña, pero la Sociedad Española de Ornitología estima que en todo el país cada año mueren electrocutadas al año 33 mil aves, muchas de ellas de especies protegidas. El riesgo es mayor para las aves más grandes, como las rapaces, porque al extender sus alas para alzar el vuelo pueden tocar partes que están mal aisladas en los postes o dos cables.

Un problema adicional lo representan los cables pues muchas aves también quedan atrapadas en ellos. Se estima que así han muerto unas 5 millones de aves.

“Sabemos del problema y de las medidas que se deben tomar para prevenir las electrocuciones desde 1980, pero ellos siguen estableciendo nuevas líneas que no cumplen con las normativas”, declaró a The Guardian Nicolás López, director de especies conservadas, que participó en la investigación que ha dado pie la denuncia en contra de Endesa.

En la denuncia el fiscal Pelegrín expone que Endesa está obligada por ley a “adoptar las medidas necesarias para evitar los riesgos o daños incurridos en la transmisión de electricidad no solo a las personas sino también a la flora, fauna y al medioambiente en general.”

Explica que en 2013 la empresa expuso al gobierno catalán un plan de cumplimiento con la normativa de seguridad, pero que cinco años después solo habían hecho pequeños ajustes a sus líneas de transmisión, pese a “haber sido repetidamente requeridos e informados de la necesidad de efectuar un plan serio y efectivo para hacer seguras estas peligrosas instalaciones.”

Esta denuncia encuentra un antecedente judicial en la sentencia que en Castilla-La Mancha se dictó en 2018 en contra de una empresa de electricidad condenada a pagar 149,920 euros por la muerte de un águila imperial que es una especie protegida.

Nicolás López declaró que espera que esta denuncia sirva para que se ejerza mayor presión de los gobiernos a las poderosas empresas de electricidad para que cumplan las disposiciones.

“Creemos que este caso es verdaderamente importante porque no es solo en contra de la empresa sino que presenta cargos penales en contra de seis de sus ejecutivos”, dijo el conservacionista. “Esto la hace diferente de simplemente multar a la empresa, cuyo importe pasaría de cualquier forma a los consumidores. Pero sabemos que tienen mucho dinero para contratar abogados y que pueden ahogar el caso durante años.”

Más información theguardian.com

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