Jóvenes de Juliana vs. US enfrente de la Suprema Corte

 

Ante la Corte de Circuito del Noveno Distrito de los Estados Unidos, el martes de esta semana el panel de tres jueces volvió a escuchar las razones para proceder o desechar la demanda presentada en 2015 por veintiún jóvenes en contra del gobierno por su falta de acción respecto del cambio climático.

Se trata de la demanda conocida como Juliana vs. United States en la que jóvenes del estado de Oregon exponen que tanto el gobierno como la industria petrolera conocían y conocen los riesgos de las actividades industriales en cuanto al cambio climático y que, sin embargo, no se han tomado cartas en el asunto, violando con ello el derecho constitucional que tienen a vivir en un medio ambiente sano y equilibrado. Cuando la acción se presentó, lo demandantes eran en su mayoría menores de edad. Debido al tiempo transcurrido sin que haya podido iniciar el proceso, la mayoría de ellos ya tiene edad para votar.

La demanda ha sido muy combatida por el gobierno desde que se presentó durante la administración Obama. En lo que va de esta administración no ha corrido mejor suerte y el caso no ha podido iniciar debido a las mociones presentadas por el Departamento de Justicia que básicamente radican en el argumento de que la demanda no tiene méritos porque no existe el derecho fundamental a un sistema de clima estable y que permitir que continúe el proceso podría llevar a una crisis constitucional.

El proceso estaba previsto para iniciar en un tribunal de Oregon el 29 de octubre de 2018, pero el 19 de octubre el magistrado John Roberts de la Suprema Corte detuvo el proceso para revisar la moción extraordinaria presentada por el gobierno. Esta moción se desechó el 2 de noviembre y el asunto fue devuelto a la Corte de Apelaciones.

La Suprema Corte, al resolver el asunto, mencionó el argumento del gobierno de que la "demanda se basa en una variedad de teorías legales sin precedentes, como un derecho sustancial de debido proceso a ciertas condiciones climáticas, y un derecho de igual protección a vivir en el mismo clima que disfrutaron las generaciones anteriores".

En el documento, los magistrados de la Suprema Corte señalaron que la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito había rechazado el argumento del gobierno cuando existía una "probabilidad de que las peticiones de los demandantes se limitaran a medida que el caso avanzara", añadiendo que esta situación parece no ser ya el caso, lo que indica que podría haber un cambio de opinión en el tribunal de apelaciones.

La orden también dejó abierta la posibilidad de que el gobierno pudiera regresar a la Corte Suprema, con lo que el asunto podría ser postergado nuevamente.

Así, una vez más ante la Corte de Apelaciones, este martes se celebró una audiencia en donde ambas partes volvieron a exponer sus argumentos a favor o en contra del inicio del proceso y en el que los jueces cuestionaron ampliamente a ambas partes.

Por parte del gobierno, el asistente del fiscal general del Departamento de Justicia, Jeffrey Bossert Clark, se refirió a la demanda como "una daga en la separación de poderes", diciendo que “es una demanda que está diseñada para burlar a un montón de leyes".

El fiscal reiteró los argumentos que el gobierno ha formulado en el sentido de que la demanda equivale a evadir a los legisladores y a las agencias federales y que las solicitudes de los demandantes serían difíciles de manejar, son poco realistas e injustificadas.

Por parte de los jóvenes, la abogada Julia Olson, del fideicomiso Our Children’s Trust, insistió en que se han negado a sus clientes derechos fundamentales como resultado de la falta de acción del gobierno respecto del calentamiento global. Así, el objetivo de la demanda es que el gobierno revierta sus políticas respecto de la extracción y producción de combustibles fósiles y que aplique medidas con el objetivo de reducir las emisiones de gases efecto invernadero.

"Cuando nuestros bisnietos miren hacia el siglo XXI, verán que la destrucción del clima aprobada por el gobierno fue el problema constitucional de este siglo", dijo la abogada Olson. “Debemos ser una nación que aplique el estado de derecho a una conducta gubernamental dañina que amenaza las vidas de nuestros hijos, para que puedan crecer libres y buscar su felicidad. Eso es lo que pretendían los fundadores".

El juez Andrew D. Hurwitz le señaló a la abogada Olson lo siguiente: “Usted puede estar en lo correcto. Soy empático con los problemas que destaca. Pero no debe decir que se trata de una demanda ordinaria… Nos está pidiendo que hagamos muchas cosas nuevas, ¿no?”.

“Estamos pidiendo a la Corte que aplique la ley y los principios constitucionales fundamentales a un conjunto de hechos completamente nuevos", respondió la abogada.

La decisión sobre la procedencia de la demanda no se ha tomado. Los jóvenes siguen esperando tener su día en la corte para hablar sobre el tema que tanto les preocupa y ha ocupado durante todos estos años y la abogada se muestra confiada de que ha presentado argumentos legales sólidos que no han podido ser rebatidos por el gobierno.

Quedamos al pendiente del desarrollo de este importante proceso.

Más información washingtonpost.com

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