Además  de la Commercial Felony Streaming Act que ya hemos comentado, en el Congreso de Estados Unidos se analizan dos leyes más que podrían afectar Internet como lo conocemos actualmente. En la Cámara de Diputados se encuentra la Stop Piracy Online Act (Ley para detener la piratería en línea ‘SOPA’ por sus siglas en ingles) y en el Senado la Preventing Real Online Threats to Economic Creativity and Theft of Intellectual Property Act,  llamada ahora la Enforcing and Protecting American Rights Against Sites Intent on Theft and Exploitation Act (Ley para la prevención de amenazas reales en línea a la economía creativa y el robo de la Propiedad Intelectual ‘PROTECT IP’ llamada ahora Ley de fortalecimiento y protección de los derechos americanos en contra de los sitios que intentan sustraerlos o explotarlos ‘E-PARASITE’)

 

El objetivo de estas disposiciones es perseguir a cualquier web que las autoridades o los titulares de derechos de autor estadounidenses consideren que infringe la propiedad intelectual, ya sea publicando piratería o vinculando a ella de cualquier forma. Por tanto, cualquier enlace podría ser suficiente para que Estados Unidos proceda a la persecución y tome medidas contra esa web sin impotar que el sitio se localice fuera de su territorio.

 

La medidas serían muy parecidas a las que se aplican en contra del crimen organizado, el narcotráfico o el terrorismo. Si el sitio se aloja en algún servidor ubicado en territorio norteamericano, intervenir el sitio, como ya hicieron con Rojadirecta y solicitar que el mismo sea eliminado. Si el sitio se aloja fuera de su territorio, hacer lo que China, bloquear el acceso al mismo desde Estados Unidos.

 

Si cuenta con anunciantes o servicios de publicidad estadounidense, deberán retirar la misma, es decir, no pueden hacer negocios con esos sitios que presuntamente administren piratería, lo cual es un golpe directo a Google principalmente.

 

 Si reciben o administran recursos en alguna entidad con domicilio en territorio norteamericano deberán de bloquearse sus cuentas, tal y como ocurrió con Wikileaks.

 

Asimismo se potenciará que los operadores vigilen las actividades de sus usuarios en caso de que sospechen que infringen los derechos de autor.

 

En realidad lo único que están haciendo los legisladores norteamericano es regular las actividades que ya están realizando las autoridades administrativas y darles fundamento legal, como se puede comprobar con los dos casos citados Rojadirecta y Wikileaks

 

Los principales impulsores de las iniciativas son la Asociación de la Industria Cinematográfica de América (MIAA) y la Asociación de la Industria Discográfica de América (RIAA) , quienes consideran que “la legislación golpea a los sitios criminales donde les duele: su acceso a los consumidores americanos y los servicios financieros que ellos usan para hacer dinero".

 

Según el periodista del Washington Post Brad Plumer, las industrias del entretenimiento alegan que anualmente se pierden por causa de la piratería 750,000 empleos en E.U. y les cuesta alrededor de 200 mil millones de dólares, pero sus afirmaciones no han sido probadas plenamente.  Simplemente, desde 2007 las industrias basadas en derechos de autor han crecido un punto porcentual por encima de lo que crece la economía norteamericana en su conjunto. Es más, destaca Plumer, “el ‘núcleo’ de las industrias (grabación de sonido, películas, televisión, software, publicaciones) están prosperando, perdiendo menos empleos que la economía en su conjunto y obteniendo ganancias récord en el extranjero, donde la piratería es mucho mayor aún”.

 

Los gigantes de Internet como Google, Facebook, Yahoo, eBay y Twitter, se oponen a las iniciativas y han declarado: "Nos preocupa que estas medidas supongan un grave riesgo para el camino de continuo desarrollo de la innovación y creación de empleos en nuestra industria y así como para la  seguridad cibernética en nuestra nación".

 

También más de 100 profesores de Derecho Cibernético y Propiedad Intelectual de Estados Unidos se han manifestado en contra de las iniciativas ya que son inconstitucionales puesto que violan la libertad de expresión al imponer sanciones previas, sin aviso precedente o derecho de audiencia, y sin que participe una autoridad judicial.

 

Asimismo, consideran que rompe la infraestructura de Internet, al limitar el principio de conectividad que la rige, vulnerando el principio de universalidad del nombre de dominio, en el que todos los servidores, donde quiera que se encuentra en la red, entregarán la misma respuesta cuando se les pregunta con respecto a la dirección de Internet de cualquier nombre de dominio específico.

 

Finalmente señalan que se debilitan  el liderazgo de Estados Unidos en apoyar y defender la libertad de expresión y el libre intercambio de información en Internet.

 

Otros expertos señalan que el proyecto de ley sólo va a reducir la piratería casual. Los principales sitios de piratería seguirán existiendo, ya que se puede accesar  directamente a los mismos a través de la serie de números que constituye su dirección IP, ya que el proyecto no es compatible con el bloqueo total de propiedad intelectual.

 

La industria del entretenimiento siempre se ha distinguido por defender de manera feroz los derechos de autor, hasta el limite de la legalidad o la justicia, imponiendo al mundo su punto de vista, como lo hemos visto con el tratado ACTA, la Ley Hadopí en Francia, la Ley Sinde en España, etc, etc.

 

Si esta ley se aprueba, los mexicanos deberemos estar alertas, ya que seguramente tratarán de que otros países, como el nuestro, adopten las mismas medidas.

 

 

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