Uno de los temas que ha cautivado la atención pública esta semana en nuestro país es el relativo a la protección de la vida que a nivel constitucional han regulado ya 17 estados.

No se trata desde mi punto de vista de una penalización del aborto, sino de la regulación de la protección a la vida ya que se empieza a definir por primera vez en México que ésta inicia desde la concepción o fecundación.

Y no se trata de la penalización del aborto por dos razones: las normas constitucionales establecen que se defiende la vida, con las salvedades que establezca la ley secundaria, y los códigos penales siguen estableciendo las salvedades que ya conocemos como violación o el que se ponga en riesgo la vida de la madre. Eso no ha cambiado.

 

Las leyes y normas siempre deben buscar el bien común. Pero debemos ser realistas: nunca terminan por proteger a todos y a veces terminan vulnerando los derechos de quienes se quiere proteger.

En semanas pasadas he encontrado algunos ejemplos de lo anterior que me han parecido interesantes de compartir y que nos invitan a cuestionarnos sobre lo legal y lo justo.

El primer caso lo tenemos en los Estados Unidos en donde para evitar tragedias como la de Columbine, muchos distritos adoptaron políticas de cero tolerancia a la introducción de armas a las escuelas. Se trata de una política que sin duda ha salvado muchas vidas, pero que al plantear una política de cero tolerancia, no deja margen de interpretación y ello afectó directamente a Zachary Christie quien no nada más fue suspendido del colegio sino que se le sancionó a ser internado 45 días en un reformatorio.

El deseo de ser padres de muchas parejas infértiles, hetero y homosexuales, o de personas solteras se ha incrementado de tal manera que lo relativo a la fertilización se ha convertido en una industria millonaria.

Por ejemplo, ya hay turismo reproductivo en donde se venden paquetes vacacionales que incluyen entre una romántica cena de bienvenida y el citytour, la visita a la clínica de fertilidad para realizar el procedimiento. Son paquetes que suelen incluir el costo del semen donado, porque si se requiere también donación de óvulos, la tarifa aumenta.

Al margen de cuestiones éticas y biológicas, surgen preguntas de tipo legal. Por ejemplo, la clínica Cryos de Dinamarca exporta semen a varios países no solo europeos sino también de América Latina. Se precian de pagar bien las donaciones ($20.00 dólares aproximadamente según calidad y volumen) y de tener producción en exceso, gracias en parte a una legislación que protege a los donadores con el anonimato.

El Congreso de los Diputados español rechazó esta semana expedir una ley para regular la prostitución en aquel país. Se trataba de una propuesta que incluía entre otras cosas, la regulación de los derechos laborales de las mujeres que se dedican a la prostitución, la intensificación de la lucha contra la trata de personas y la prohibición para los medios de publicar anuncios sobre contactos o encuentros con mujeres.

El proyecto, que no admitía aprobación parcial, fue rechazado porque se partió de la premisa de que no todos los casos de prostitución son iguales. Es decir, hay casos en donde las mujeres y hombres que se prostituyen lo hacen voluntariamente, es decir, toman su elección, quizá no muy libremente porque se trate de motivaciones económicas, pero donde su decisión es voluntaria.

Pero hay otros casos en donde quienes se prostituyen no lo eligen, sino que son forzados a prostituirse. Es el lamentable caso de la trata de personas, en donde bajo engaños o en busca de una vida mejor, miles de mujeres emigran a otros países, sobretodo europeos, y son forzadas a prostituirse. Es el caso que de manera muy cruda retrata la serie de televisión Matrioski.

La BBC publicó que las dos terceras partes de los órganos donados en China provienen de los reos que fueron condenados a la pena de muerte y por tanto son el mayor recurso de órganos en un país donde 1.5 millones de personas necesitan un trasplante de órganos pero donde solo se realizan unas 10,000 operaciones la año.

Y es que aún cuando China, según ha denunciado Amnistía Internacional, es el país donde hay más ejecuciones, no basta para cubrir la demanda de órganos porque además no es moral que se retire los órganos de los ejecutados aunque con ello se salve la vida de otra persona porque no es moral que se utilicen órganos de una persona que no los ha donado voluntariamente. Reo o no.

El gobierno de China ha iniciado una campaña para la donación de órganos para que ya no provengan de los ejecutados y para tratar de detener el mercado negro de órganos que ha crecido aun cuando se trata de un delito.

En una decisión inusitada, la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos solicitó a un juzgado federal en el estado de Georgia que revise el caso de un reo condenado a muerte por el asesinato de un policía en 1987.

 

La decisión ha despertado mucha controversia ya que el asunto del reo, de nombre Troy Davis, es cosa juzgada. Sin embargo, Davis introdujo una nueva petición ante la Corte para que se revisara su caso porque ha aparecido nueva evidencia respecto de su inocencia.

 

La verdad jurídica es la que ha quedado establecida en los tribunales cuando la sentencia es firme. Por tal motivo, y dado que el caso ya no admitía mayores apelaciones, la verdad jurídica es que Davis es culpable y conforme a la legislación estatal, merece la pena de muerte.

 

Pero los testigos se retractaron de su testimonio original y las evidencias actuales parecen apuntar a que el verdadero homicida es quien fungió como testigo principal contra Davis. Por eso el ministro Stevens declaró que matar a un hombre inocente es una violación a las leyes y sobretodo a los principios constitucionales y con ese fundamento se ha solicitado la revisión de la nueva evidencia.

 

Mientras ayer por la noche se velaban los restos del sub-comandante de la Policía Intermunicipal de Veracruz - Boca del Río, quien murió tras haber sido brutalmente atacado a balazos para después incendiar su casa, en el otro extremo de la ciudad la música en los bares y discotecas sonaba a todo volumen invitando a la gente a seguir festejando.

 

Este sub-comandante no murió solo. Junto con él asesinaron a su esposa y a sus cuatro hijos, tres niñas de 15, 13 y 12 años y un niño que el día que murió iba a festejar su séptimo cumpleaños. Las niñas murieron asfixiadas por el humo. El niño con impactos de bala.

 

Se trata de un hecho que debe alterarnos como sociedad, que debe poner otra vez el grito de ¡Ya Basta! en las gargantas no solo de los veracruzanos, los principales agredidos, sino de todo México. Y sin embargo, solo se ha escuchado un “ups, que pena” y a seguir la fiesta porque la vida es corta como para andar llorando muertes ajenas.

 

Los que crecimos en un México sin tanta violencia, estamos asustados, angustiados, apabullados. Y quienes están creciendo en esta violencia lo ven como algo normal y cotidiano, como hechos por los que la vida no debe detenerse ni aún para proteger la propia vida.

El delito de violación es uno que lesiona profundamente a la sociedad porque se ataca en los más íntimo a una persona, pero además porque pone de manifiesto la ley de la fuerza bruta frente a la razón. Por ello hay quienes incluso proponen la pena de muerte para los violadores dejando claro que se trata de uno de los delitos más graves.

 

Pero quizá quienes abogan por la pena capital para estos sujetos no se han puesto a considerar que ahora muchas violaciones son cometidas por niños, no jóvenes, niños, muchos de los cuales por su corta edad ni siquiera pueden ser imputados penalmente en sus países.

 

Tal es el caso de los cuatro niños españoles que violaron a una niña de 13 años y cuyo caso ha destapado el de otras violaciones parecidas en territorio español.

 

Cuando se detuvo a estos niños solo se pudo procesar a uno penalmente porque los otros no alcanzaron los 14 años de edad para ser calificados como responsables de su delito. Así que mientras la niña a quien violaron vive asustada, deseando cambiar de casa y colegio y con su autoestima destruida, estos chicos solo recibieron un tirón de orejas y quizá un sermón sobre lo mal que está lo que hicieron.

 

Ante el suceso, como suele suceder después de “ahogado el niño”, diferentes funcionarios, parlamentarios, grupos y personas clamaron en España por la reducción de la edad penal para poder procesar penalmente los casos de niños violadores que se puedan presentar en el futuro.

 

En Estados Unidos sucedió un caso parecido en donde niños de entre 9 y 14 años violaron a una niña de tan solo 8 años. En este caso no solo los niños, incluido el de 9 años, serán procesados sino que el de 14 será juzgado como adulto por lo que podría enfrentar cadena perpetua.

 

¿Pero la solución es reducir la edad penal? Por supuesto que queda sensación de injusticia cuando se comete un delito de tal gravedad y quien lo cometió no recibe castigo. Pero por el otro lado nos debemos preguntar si el niño de 9 años tenía plena noción de lo que hacía o si lo hizo por seguir a los grandes y ser parte del grupo o siquiera si se enteró que cometía una de las mayores agresiones en contra de otra persona. Y hay que preguntarnos todo ello en el contexto de una sociedad que no considera el sexo oral como sexo y donde es la sexualidad la que se encarga de vender desde helados hasta ropa “cool”.

 

No se trata de juzgar a las sociedades españolas o estadounidense de lejos, sino también de reflejarnos en ellas porque nosotros también  estamos sobre excitando sexualmente no solo a los jóvenes sino a los niños y como ejemplo están las fotografías de la actriz Dana Paola quien a sus 13 años asumió poses sensuales en bikini frente a la cámara mostrando un cuerpo todavía aniñado ¿O crres que en México estamos ajenos al sexting o práctica de las niñas de mandar sus fotografías semidesnudas vía celular o colocarlas en alguna red social? ¿No circularon fotografías de la cantante Belinda desnudándose frente a su cámara de Internet?

 

¿El problema se trata de leyes? ¿Le pedimos al Congreso que reduzca la edad legal para hacer imputables a nuestros niños de delitos a los que los estamos empujando sutilmente? ¿El tenerlos en las cárceles superpobladas en un sistema penitenciario que ha demostrado ser ineficiente soluciona la situación? ¿Pedimos también la pena de muerte para  los niños violadores quienes también son víctimas?

 

Hay problemas que no se trata de leyes, porque nada se soluciona de un plumazo, y que no son la sola responsabilidad del gobierno. Quizá es momento de asumir nuestra responsabilidad como padres, maestros y adultos y empezar a educar, aunque exija más que solo llegar tarde a señalar con el dedo, castigar y esconder tras las rejas en una filosofía de “ojos que no ven, corazón que no siente”.

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Un hacker francés robó contraseñas de correos electrónicos de empleados de Twitter y así se hizo de información de la empresa que luego cedió a otras publicaciones.

 

Pero la situación va más allá del robo de la información porque el hacker envió esta información a Techcrunch que es una organización de publicaciones electrónicas en materia de novedades de Internet y empresas, y quienes decidieron publicar los datos que consideraron más interesante como la información financiera.

 

Techcrunch se defiende alegando que casi a diario publican información confidencial muchas veces filtrada a través de empleados. Sobre este caso especifico Techcrunch dice que no van a publicar información sobre personas que buscaron empleo en Twitter porque causaría malestar a esas personas. Reconocen entonces que hay una línea ética que dicen que no van a traspasar, pero a renglón seguido anuncian que publicarán datos financieros porque se trata de información “asombrosa”.