Probabilidades y Estadísticas es un tema de matemáticas que prácticamente todos conocemos porque se enseña desde la primaria. En algunas universidades, incluso, es tema de las matemáticas que se imparten en las carreras de humanidades. Pero es un tema que aunque muchos decimos conocer, la ignorancia que hay detrás de los números que se entregan como probables de algo suelen llevarnos a errores.

 

Errores como el que cometió en la Gran Bretaña un jurado que condenó a Sally Clark por el homicidio de sus hijos basado en las probabilidades.

 

Sally Clark, abogada litigante y su esposo, tuvieron a su primer hijo, Christopher el 22 de septiembre de 1996, quien falleció el 13 de diciembre de ese año por causas naturales de acuerdo con el reporte del forense. Su segundo hijo, Harry, nació el 29 de noviembre de 1997 y fue encontrado muerto en su cuna el 26 de enero de 1998. En ambos casos Sally estaba sola con los bebés.

 

Una compañía británica presentó un nuevo tipo de tarjeta SIM que, instalada en los teléfonos “inteligentes” de los niños, permite a los padres controlar tanto el acceso a Internet como el funcionamiento del teléfono mismo desde una computadora.

 

La compañía dice que a diferencia de una aplicación, los hijos no pueden evadir el control que ejercen los padres sobre sus teléfonos.

 

Se trata de una novedad que podría resultar muy útil para los padres en la crianza de sus hijos porque puede evitar desde los desvelos por estar en Internet hasta el acoso o el sexting.

 

 

Halden es la prisión más humana, moderna y lujosa del mundo. Se localiza en Noruega, entre altos árboles y a menudo ha sido comparada con un hotel de lujo.

Se trata de una prisión de máxima seguridad que alberga a 245 reos convictos por delitos como pedofilia, violación y homicidio que separados en grupos de ocho personas, duermen en habitaciones privadas, cada una con pantallas planas de televisión, baño privado con regadera y mullidas toallas blancas.

Amelia Gentleman es la corresponsal del diario británico Guardian que describe el sitio con lujo de detalle no solo en su olor a café recién hecho, sino en sus acabados minimalistas, con sofás de cuero color mandarina, y que con sus detalles decorativos ganó el premio al mejor diseño interior.

Cada recluso tiene un escritorio de madera de pino, pizarras magnéticas blancas y grandes ventanales sin rejas para poder contemplar el bosque que rodea la prisión. Claro, detrás de esos inmensos árboles hay un alto muro que impide que los reclusos escapen, algo que en sus dos años de vida nadie ha intentado hacer.

Se trata de una prisión que costó construir más de $160 millones de dólares y cuyo mantenimiento cuesta por reo por noche $560 dólares lo que la hace más cara que otras prisiones noruegas más viejas que cuestan por reo por noche $336 dólares. Aunque se debe aclarar que no es tan cara como la prisión de Ila donde actualmente está Anders Breivik y donde seguramente, de ser encontrado culpable, purgará su sentencia, o al menos la primera parte de ella, que cuesta por reo por noche $674 dólares.

Esta prisión, comparada con las saturadas cárceles mexicanas parece un sueño para cualquier reo en nuestro país, pero su concepción y administración parte de una filosofía penitenciaria muy particular según la cual los reclusos deben estar en un ambiente humano y cálido que les permita no olvidarse de su humanidad y poder salir a rehacer sus vidas y reintegrarse en la sociedad. Una filosofía acorde con una legislación penal cuya pena máxima de prisión es de 21 años, lo que significa que todos los reos están de paso en la prisión y que eventualmente saldrán a la calle.

Como parte de esta filosofía no solo se estimula la creación artística o el estudio o incluso la convivencia familiar de los reclusos, también incluye la noción de que la inactividad es generadora de violencia y por ello se paga $8.90 dólares a los reos que cada mañana abandonan sus celdas a las 7:30, participan en las actividades de la prisión y regresan a sus celdas hasta las 8:30 de la noche, hora en que se cierran los cerraduras.

Si bien Halden es un sistema muy reciente y no se cuenta con estadísticas, a nivel nacional Noruega tiene una de las tasas más bajas de reincidencia en Europa que es del 20 por ciento en dos años, comparado con el 50 por ciento que se presenta en la Gran Bretaña. Esto se debe no solo al sistema penitenciario, sino también a un muy bien estructurado sistema de bienestar social.

Otra característica de esta prisión son los guardias. No se trata de personal entrenado un par de semanas, sino de oficiales que asisten a un curso universitario de dos años de duración en donde se pone especial énfasis en los derechos humanos, la ética y el derecho. De esta manera, Halden cuenta con 340 funcionarios administrativos, más que el número de reclusos, y entre quienes se cuentan los guardias, maestros y personal de salud.

Y a diferencia de otras prisiones en donde se desaconseja la relación cercana con los reclusos, aquí se hace hincapié en la necesidad de que el personal se acerque a ellos a fin de trabajar lo más posible en su rehabilitación mediante conversaciones y consejos que les ayuden a combatir la criminalidad.

¿Qué opinan los reos? Los entrevistados señalaron que la prisión puede ser muy bonita y oler a café recién hecho todo el día, pero a la vuelta del día es una prisión lo que significa que se ha perdido la libertad y la libertad lo es todo.

¿Lo es todo? Desde mi posición privilegiada sí lo es, como lo es en un sistema donde hay bienestar social, pero la realidad es que estos internos purgan condenas en mucho mejores condiciones que millones de mexicanos que viven en la pobreza para quienes tal vez sería mejor entregar la libertad a cambio de una confortable cama, una regadera y comida que llevarse a la boca cada día, bocadillos y café incluido.

B.

 

Barbara Harris es la fundadora de una muy, muy controvertida organización sin fines de lucro llamada Project Prevention, que ofrece $300 dólares a mujeres adictas para que se sometan a programas anticonceptivos a largo plazo u opten por una esterilización definitiva.

 

Se trata de un programa que ha llamado la atención de grupos de derechos humanos que advierten que se trata de un programa violatorio de los derechos humanos y de las libertades civiles de estas mujeres y que se trata de un programa que debería ser ilegal.

 

Así, hay quienes lo ven desde la óptica de la raza y dicen que es un programa racista y discriminatorio porque su objetivo principal son mujeres y afroamericanas. Barbara Harris les responde que una tercera parte de las mujeres a las que ha apagado son de raza blanca, y que también ofrece el “servicio” a hombres, pero que hasta el momento solo 72 se han acercado para hacerse una vasectomía.

 

El Día del Niño, durante los festejos y las consabidas reuniones de mamás, la mamá de una compañera de mi hijo comentó que su hijo Toño, de 18 años había viajado a China en compañía de un compañero del colegio. ¡Toda una experiencia!

 

Entre las cosas que contó, dijo que en Beijing (o Pekín) su hijo había visitado la zona de contrabando donde venden artículos “de marca” originales pero robados.

 

Describió que para entrar al edificio donde está la mercancía, levantan un poco una cortina metálica para que cada comprador ingrese, tras lo cual vuelven a cerrar rápidamente la cortina. Para salir, lo mismo, nada más que el peligro aumenta para el “cliente” porque la zona está vigilada por policías buscando a quien esté en posesión mercancía robada. Porque comprar artículos robados, aquí y en China, es un delito.

 

El pasado sábado asistí a un concierto gratuito al aire libre organizado por el gobierno del estado y el ayuntamiento. El concierto fue gratuito pero se necesitaba boleto para ingresar por lo que tuve que ir a la oficina de turismo municipal para que, contra identificación oficial, me entregaran dos boletos.

 

Con boleto en mano llegué al sitio indicado y me formé en la primera fila de acceso que encontré, pero no pude ingresar por ahí porque esa era la fila para invitados “V.I.P”.

 

¿Perdón? ¿Cómo que invitados V.I.P? ¿Dónde entregaban esos boletos? ¿O es que esos invitados pagaron su boleto lo que les dio derecho de estar en primera fila, con silla asegurada y entrar sin tumultos?

 

 

Cuando mi prima Raquel tenía cuatro o cinco años, sus papás se divorciaron. Fue un divorcio difícil, lleno de odio, de rencor y de amargura en donde nos vimos involucrados todos como familia pero donde salieron perdiendo mis tíos y Raquel.

 

Antes del divorcio, Raquel amaba a su papá. Veía por sus ojos y era su héroe. No olvido el día que mi hermana le llamó tío a su papá y Raquel la enfrentó y le dijo: “No Pao, no es tu tío, es MI papá”. Después del divorcio, ese amor empezó a difuminarse.

 

Al principio la mamá de Raquel cumplió con el acuerdo de visitas. Pero la niña le contaba a su papá que cuando regresaba de estar con él, su mamá le pegaba y no la dejaba dormir. Después, empezó a incumplir los acuerdos de visitas y cuando mi tío iba a recogerla, ella y su familia escondían a la niña. Mi tío regresó al juzgado para pedir al juez que exigiera a la madre de la niña el cumplimiento de los acuerdos. Ella lo hizo dos fines de semana para no volver a cumplir.

 

No hay plazo que no se cumpla y para bien o para mal ya empezaron las campañas políticas.

 

No soy positiva al respecto y creo que ya sé lo que viene: descalificaciones, burlas, insultos, pocas propuestas reales,  guerra sucia, calles bloqueadas con seguidores agitando banderas, medios parcializados hacia uno u otro candidato, más guerra sucia, afiches, espectaculares, papeles, suciedad en las calles, más descalificaciones, intolerancia, división, encono, saturación en los medios de anuncios de los partidos y del IFE, más guerra sucia y más división entre los mexicanos.

 

Una novedosa terapia hormonal aplicada a niños con severa discapacidad para detener su crecimiento y mantenerlos pequeños está siendo debatida en los Estados Unidos entre médicos, grupos de derechos humanos y padres de estos niños.

 

El caso inició con Ashley, una niña que debido a su discapacidad no puede hablar ni caminar y que fue tratada en Seattle, Washington,con dosis de hormonas para que no creciera, además de que quirúrgicamente sus incipientes senos fueron removidos, así como su matriz mediante una histerectomía.

 

Los padres de Ashley y de otros dos niños cuyas historias son reportadas por el diario británico Guardian, declaran que la terapia ha sido en beneficio de los niños porque bajo las condiciones difíciles en que viven ha sido lo mejor para darles una vida lo más digna y cómoda posible.