No es ningún misterio ni un gran secreto que vivimos rodeados de mentiras. No sé si sea algo inédito de nuestra civilización, pero se me antoja que no, que la deshonestidad es inherente a la raza humana y que en tiempos de Séneca era lo mismo. La novedad es que para nosotros es muy fácil hacer llegar nuestras palabras a muchas personas, millones inclusive, sólo presionando unas cuantas teclas del teléfono.

Esta semana inició el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, la danza de egos de los ricos y de los muy ricos. Al mismo tiempo Oxfam publicó su reporte sobre la pobreza mundial, haciéndonos muy conscientes de que hay una muy profunda inequidad en la distribución de la riqueza.

Ya sé que lo de hoy es hablar en contra del gasolinazo y gritar enardecidamente en contra del gobierno y de Peña Nieto. Pero para hoy propongo un ejercicio diferente, uno que no está tan cargado de odio ni de enojo y que no implica tanto derramamiento de bilis.

En México el clamor general ha sido durante muchos años hacia el fortalecimiento del Estado de Derecho, del federalismo y de la división de poderes para acabar con el largo paternalismo y absolutismo del sistema presidencialista que nos ha acompañado especialmente después de la Revolución.

“¿Cómo prevenir otra masacre como la de Orlando?” Este es el título de un artículo publicado en The New York Times. Confieso que no leí la nota porque mi primer pensamiento fue hacia otras masacres, hacia otras reacciones violentas que se han vivido no solo en Estados Unidos sino en muchos países del mundo, México incluido, y recordar que siempre, tras todas ellas, surge la pregunta de y ahora ¿cómo evitamos que vuelva a suceder? Esa será la pregunta que volveremos a hacer tras la siguiente masacre que conmueva al mundo, en Londres, Berlín, Miami, San Francisco, en alguna ciudad “bonita” de “primer mundo”, porque esas son las que mueven a los corazones. Bagdad, Nairobi, Mogadiscio, Cuernavaca, Tamaulipas, Tegucigalpa, Maracaibo, esas no importan mucho porque en el “tercer mundo” se matan todo el tiempo.

Un choque trágico ocurrió el pasado domingo en Argentina, pero quizá lo más trágico es saber que el responsable es un adolescente de 13 años que conducía en estado de ebriedad.

El asunto de las pulseras con el letrero “I (corazón) Boobies”, “Yo (corazón) senos” no será revisado por la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos por lo que prevalece la decisión de la Corte del 3 Circuito de Apelaciones de que los brazaletes o pulseras no pueden ser prohibidos por las autoridades educativas porque no irrumpen la normativa escolar.

prisión

Un juez de la corte de Bradford, Inglaterra, ordenó la detención durante 20 horas de una niña de 15 años a fin de obligarla a rendir testimonio en contra de un hombre de 37 años que abusó sexualmente de ella.

En la Gran Bretaña se sigue un debate desatado por Paul Cookson, de 41 años de edad, que compartió con sus “amigos” de Facebook lo cansado que estaba de que las empresas turísticas incrementaran sus tarifas en los períodos vacacionales de las escuelas.