El pasado mes de mayo el mundo entero se enteró de Nujood, una niña de 10 años de  nacionalidad yemení, que a su corta edad buscaba desesperadamente el divorcio de su esposo, un hombre de treinta y tantos años. Y con su caso nos enteramos que desafortunadamente no es el único caso de niñas que son esposas en Yemen y otros países asiáticos, donde, a pesar de que la edad legal para contraer matrimonio son los 15 años, los matrimonio de niñas menores son perfectamente legales según las costumbres tribales que prevalecen sobre la ley.

 

¿Cómo era posible que buscara el divorcio? Desde nuestro sistema jurídico este tipo de matrimonios son ilegales. Es más, nunca se tramitaría un divorcio sino en todo caso una nulidad por existir vicios del consentimiento y con ello la responsabilidad del juez del registro civil por celebrar una unión sin contar con los requisitos de ley. Pero más allá, se trata al menos del delito de estupro, y se podrían configurar otros más como trata de personas.

 

Después de que en Argentina en el pasado mes de septiembre se permitiera el cambio de nombre y con ello de identidad a un transexual, en México ya se está analizando en la Suprema Corte esta misma posibilidad para los transexuales mexicanos.

 

Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en permitir que un transexual, con o sin operación para cambio de sexo, pudiera cambiar toda su documentación para adecuarla a su nuevo sexo y así ostentarse como hombre o mujer según el caso.

 

En México, hasta la actualidad, quienes cambian de sexo no pueden cambiar del todo su identidad ya que los jueces del Registro Civil solo están autorizados a hacer una anotación marginal en el acta de nacimiento, estableciendo que hay un nuevo nombre y el nuevo sexo, sin que la otra identidad cese de existir.

Los niños tienen el derecho fundamental de no ser maltratados ni física ni psicológicamente. Es un derecho reconocido por la ONU, pero más allá, se trata de un derecho universal y fundamental.

 

Sin embargo, el mundo de contrastes en el que vivimos no presenta las cosas tan simples como blanco o negro, ya que la línea entre educación y maltrato puede ser difusa muchas veces.

 

En México este derecho de los niños, junto con otros, se regula en la Constitución, el Código Civil Federal en lo relativo a la patria potestad y violencia familiar y en la Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes que establece en el artículo 11 que las madres y los padres tienen el deber de protegerlos de toda clase de abuso, maltrato, prejuicio, daño, trata y explotación y también se menciona que ninguna clase de abuso a sus derechos se justifica para hacer que los niños cumplan sus deberes.

 

¿Queda claro? ¿Una nalgada por contestar mal es maltrato o educación?

 

El Archipiélago de Chagos es noticia esta semana, si bien no tan sonada como la crisis financiera, si se trata de una noticia triste para más de 2000 chagosianos y sus descendientes así como para la comunidad internacional que con desesperación presencia como se comete otra injusticia que ni los tribunales ni las leyes han resuelto tampoco esta vez.

 

Chagos es un territorio que por “derecho de conquista” pertenece a Gran Bretaña y desde 1965 forma parte del territorio de ultramar llamado Territorio Británico del Océano Índico. Consta de varias islas, siendo la principal la de Diego García, bautizada así en honor de quien la descubrió en 1554.

 

En la década de los 60 vivían en el archipiélago unas 300 familias que se encontraban comunicadas con el mundo exterior unas cuantas veces al año cuando un barco con provisiones llegaba a la isla, parecido a lo que Laura Restrepo describe en el libro La Isla de la Pasión. Y vivían en su paraíso personal hasta que en 1967 Gran Bretaña concesionó por 50 años renovables el uso de la isla a Estados Unidos para el establecimiento de una base militar. Por ello los habitantes fueron desalojados de su tierra entre 1967 y 1973 cuando sacaron a la fuerza a los últimos pobladores, bajo la consigna de “te vas o te mueres”.

 

Hoy voy a hablar de Michelle Palmer y su desliz que le ha cambiado la vida, solo para exponer los diferentes puntos de vista del mundo y por tanto de los sistemas jurídicos.

 

¿Quién es ella? Es una mujer británica de 36 años que está en el ojo del huracán de la prensa de su país desde el pasado mes de julio porque le pareció muy sexy tener relaciones sexuales en una playa de Dubai sin tener idea de que allá es una falta ofensiva que se considera un delito.

 

Quizá acostumbrada a ver el programa de Wild on, se imaginó que en todo el mundo se puede dar rienda suelta a los deseos donde sea y como sea, para toparse con una dura pared que la tiene en estado depresivo desde entonces.

 

¿Quiere esto decir que en México, Inglaterra o el mundo occidental se puede tener relaciones sexuales donde sea? No, pero en nuestros países, por regla general, no se considera un delito, sino una falta administrativa, lo que significa que se sanciona con una multa o con un arresto de días, pero no se celebra un juicio para determinar la culpabilidad o inocencia respecto de un delito cuya sanción pueda ser la cárcel.

 

En materia de anuncios de productos y servicios la sociedad parece estarle ganando a los legisladores en la elaboración de leyes que regulen los contenidos de los mismos , ya que al haber leyes ambiguas, son las empresas anunciantes quienes están determinando las líneas entre lo que promocionan y lo que no en base a sus valores empresariales.

 

El asunto lo dejó muy claro ESPN cuando se negó a transmitir el anuncio de un sitio de Internet que se dedica a que la gente busque y encuentre pareja, con la salvedad de que los clientes deben ser casados deseosos de probar la infidelidad. Su slogan es claro: Life is short, have an affair (La vida es corta, ten una aventura).

 

En términos simples y llanos esta empresa fomenta el adulterio. Pero el adulterio no es un delito, al menos en Estados Unidos (en México en el Código Penal Federal dejó de considerarse como tal recientemente, aunque algunos de los estados lo siguen considerando delito) y desde el punto de vista legal solo es una causal de divorcio. Por lo tanto, ni la empresa es ilegal ni sus anuncios lo son. Pero…

 

La eutanasia siempre ha sido un tema muy controvertido ya que una muerte digna y sin dolor es para unos un derecho humano, pero para otros un crimen.

 

En muy pocos países se permite este suicidio asistido en caso de enfermedad para lograr lo que los defensores de la eutanasia llaman el derecho a una muerte digna.

 

Gran Bretaña no uno de esos países ya que existe una ley sobre el suicidio que data de 1961 en donde, si bien el suicidio mismo no se considera un delito, si lo es asistir, facilitar, aconsejar o procurar el suicidio de otro, razón por la cual quien asista en la muerte de un enfermo incurable puede ser sujeto a proceso con una sanción máxima de hasta 14 años de prisión.

 

Y es en Gran Bretaña donde Debbie Purdy, una mujer de 45 años enferma de esclerosis múltiple, está ventilando el caso ante los tribunales, no para que se le reconozca su derecho a morir sino para que su esposo no sea perseguido por el delito de asistencia al suicidio una vez que ella haya fallecido.

El pasado 14 de septiembre Jack Alderman fue ejecutado por inyección letal en el Estado de Georgia, Estados Unidos.

 

Hasta el último momento, los abogados británicos que lo representaron sin cobrarle, agotaron todas las instancias para detener esta sentencia, solicitando incluso la intervención de su gobierno para que mediante nota diplomática solicitara la conmutación de la pena. Y sin embargo, no lo lograron.

 

¿Por qué tanta insistencia de los abogados británicos que involucró a la Sociedad Legal, a la Barra de Abogados y a la organización Reprieve que aboga por los condenados a muerte en Estados Unidos?

 

¿Qué tanto puede influir la vida privada de un juez en sus decisiones? Habrá jueces que contesten que nada y habrá otros que digan que es muy lógico pensar que las vidas personales de cada quien influyen en sus decisiones debido a la formación y educación de cada uno.

 

Pero el tema está adquiriendo nueva relevancia en Estados Unidos después de que el Juez Alex Kozinski, de 9° Circuito de la Corte de Apelaciones de aquel país, cometiera una indiscreción.

 

Este Juez fue nombrado a la edad de 35 como miembro de dicho circuito por el Presidente Reagan en 1985. Por lo que tiene mucha experiencia, así como casos interesantes que han sido de su conocimiento. Por ejemplo, fue él quien falló a favor  de MCA Records cuando Matel los demandó por el uso indebido del nombre de su producto Barbie, con el hit de Aqua llamado Barbie Girl (I’m a Barbie girl, in a Barbie world, life in plastic, it’s fantastic. ¿Te acuerdas?)