Apenas en diciembre pasado, por iniciativa de Francia, 66 países solicitaron en la ONU la despenalización de la homosexualidad.

 

Parecería mentira que en esta época en que el mundo está a un segundo de distancia gracias a las tecnologías de la información, todavía existan países en donde ser homosexual sea un delito. Pero los hay.

 

Por ejemplo, el 8 de enero fueron condenados en Senegal, África, nueve hombres homosexuales por “actos indecentes y contra la naturaleza”, a cinco años de prisión, y además se les acusó de pertenecer a un grupo subversivo, es decir, una asociación con la misión de luchar contra el VIH y el SIDA. Esto en un continente donde los índices de SIDA son alarmantes.

 

En Senegal los homosexuales viven marginados de la sociedad y en fechas recientes han recrudecido su persecución. ¿La razón? Se trata de un país mayoritariamente musulmán que no acepta la homosexualidad, de ahí que se considere un delito.

En este blog, por alguna razón extraña que quizá apenas empiezo a vislumbrar, la eutanasia o suicidio asistido ha sido un tema recurrente.

 

Además de Debbie Purdy y de la clínica suiza Dignitas, se ha ido generando mucha más información sobre el tema y solo para dar un ejemplo en Gran Bretaña, a finales del año pasado, se suscitó una gran controversia tras la presentación en televisión del documental del suicidio asistido de un hombre con una enfermedad terminal.  Su viuda defendió la transmisión alegando que no se trataba de una intrusión a su intimidad, sino del deseo de su marido y de ella misma de hacer concientes a los demás sobre la importancia de vivir una vida digna y como tal de morir dignamente.

 

Quienes han tenido el privilegio de visitar El Cairo atestiguan que el acoso sexual en Egipto es un hecho cierto y cotidiano y que incluso como turistas es muy difícil no ser parte de las estadísticas.

 

Por ejemplo, a las mujeres se les pide que no usen playeras ni escotadas ni de manga corta, ni minifaldas, ni shorts, porque se despiertan los bajos instintos de los hombres que no se conforman con echar algún piropo, muchas veces vulgar, sino que el acoso llega hasta el manoseo de las mujeres.

 

Las cifras indican que el 98% de las extranjeras y el 83% de las egipcias han sufrido de acoso sexual. Se trata de cifras muy altas y alarmantes, cuyas causas se han atribuido a varios factores, desde que las propias mujeres que con su vestimenta y actitudes incitan a los hombres, hasta la opresión del gobierno egipcio y la incitación misógina en las mezquitas.

Esta semana la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos estableció que existe causa legal para demandar a las compañías tabacaleras por publicidad engañosa en cuanto a que han promocionado a los cigarrillos Light como menos nocivos que los cigarros “regulares” o rojos.

 

Resulta que según estudios científicos, se ha demostrado que fumar cigarros Light es igual de perjudicial ya que la gente suele inhalar más fuerte para sentir más sabor, además de fumar en mayor cantidad para satisfacer dosis diarias de nicotina. (Soy ex fumadora y de esto me di cuenta hace algunos años, sin necesidad de estudios científicos). Los demandantes alegan que las tabacaleras, como Philip Morris, creadora de la marca Marlboro, lo han sabido hace décadas.

 

Es decir, la Corte no aceptó que se pueda demandar por daños a la salud por haber fumado, ya que las tabacaleras en ese sentido están protegidas por leyes federales al establecer en sus etiquetas que fumar es dañino para la salud (creo que incluso la leyenda ya dice, al menos en México, “fumar mata”).

Ayer 10 de diciembre se cumplieron 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, documento que aunque no es formalmente un tratado, se ha establecido como ley internacional en vista de la adhesión de los países miembros de ONU.

 

Se trata de un documento que nació tras la terminación de la II Guerra Mundial y horror del holocausto por lo que se consideró esencial definir estos derechos comunes a todos.

 

Pero la tarea no fue fácil ya que la visión de los países capitalistas era diferente de la de los comunistas, como también diferían los países que practican el Islam de los países Cristianos. Por ello se tuvo que partir de lo esencial y más básico como que es lo que nos hace ser personas y lo que necesitamos para tener esa dignidad.

 

Pero es cierto que pese a que estamos celebrando 60 años con manifestaciones de júbilo, falta mucho por hacerse en muchos lugares del mundo. Solo hay que mirar a Zimbawe para dolernos por los que están muriendo de cólera sin atención médica, o al Congo para ver la injusticia que hay con los niños soldados o a China donde la libertad de expresión es todavía una quimera.

El suicidio de una niña de 13 años tras las mentiras dichas en My Space están poniendo en evidencia que las leyes que intentan regular el uso de Internet están quedando, una vez más, obsoletas.

 

Respecto de esta triste historia, a mediados de noviembre inició en Los Angeles, California, el juicio en contra de Lori Drew, una mujer de 49 años que creó una falsa identidad en la red social de My Space, y se hizo pasar como Josh, un adolescente, y con ella estableció contacto con Megan, una niña de 13 años.

 

Tras un período de flirteo normal entre adolescentes, “Josh” le dijo a Megan que el mundo sería mejor sin ella, tras lo cual la niña se suicidó.

 

Pero a Lori Drew no la están procesando por el suicidio de Megan porque pese al impacto que ocasionaron las palabras de “Josh”, Megan ya estaba en tratamiento por depresión. Se le está procesando por haber mentido y mediante ello molestar a la niña.

Antes era cada mes de mayo, pero ahora cualquier excusa es buena. Me refiero a los plantones de los maestros que exigen mejores condiciones de trabajo mientras dejan de trabajar.

 

Hoy no es la excepción. Los maestros tomaron varias sucursales bancarias en Morelia, pero podemos cambiar el nombre de la ciudad por Cuernavaca ó Oaxaca y el resultado es el mismo: miles de niños que se quedan sin escuela.

 

También el día de hoy comentamos en la sección del Derecho y la Actualidad las alarmantes cifras del descenso de la cantidad de niños que acceden a la escuela en Zimbawe. Y eso me puso a pensar que nadie está protegiendo a los niños africanos para que puedan acceder a mejores oportunidades. Pero la realidad es que en México tampoco estamos protegiendo a nuestros niños para que hagan valer su garantía constitucional.

 

¿Cuántos niños se están quedando sin acceder a la escuela? Ya no hablemos de la calidad educativa, sino nada más de la posibilidad de leer, escribir y hacer operaciones matemáticas básicas. ¿A cuántos niños se les ha robado un año de vida al no poder cursar normalmente su primaria o secundaria y hacerles perder un año por los paros de los maestros? ¿Y cuántos de ellos regresan efectivamente a estudiar después de meses de vacaciones obligadas?

 

En la Asamblea del Distrito Federal se presentó una iniciativa  para legislar sobre las madres subrogadas o lo que comúnmente se denomina alquiler de vientre, que es el método que empleó Ricky Martin para tener a sus gemelos.

 

Este es un tema en el que se suele opinar con el corazón, pero que fuera de suposiciones y aterrizándolo en el mundo real, tiene muchas implicaciones, no solo morales, sino también sociales y jurídicas. Y quiero empezar a delinear estas consecuencias de derecho.

 

En la subrogación de vientre se pueden presentar tres modalidades:

  1. Que la pareja contratante aporte el material genético (óvulo y espermatozoide) y que la otra mujer “solo” preste su vientre nueve meses para la gestación del hijo.
  2. Que la mujer que presta el vientre también aporte material genético (óvulo).
  3. Que el material genético sea aportado por otras personas diferentes a la pareja contratante, con lo que ya intervienen otras personas en el acuerdo.

Para no hacer el tema pesado, de la iniciativa presentada solo voy a referirme a la base de ella, es decir, al tipo de acto jurídico del que se trata porque desde ahí hay un problema de fondo.

 

Así, la iniciativa plantea que el negocio jurídico (término legal estricto) sea gratuito y firmado ante Notario Público y le llaman “solicitud”. Pero legalmente se trata de un acuerdo de voluntades que crea y transfiere obligaciones y derechos lo cual en estricto derecho es lo que llamamos un contrato. Y en México no son objeto de contrato las personas. Y aunque no se le quiera llamar persona al feto o producto, al nacer vivo y viable adquiere la calidad de persona y es en ese momento cuando la mujer que prestó el vientre debe entregarlo a la pareja que le “solicitó” el vientre. Así que desde el inicio viola un principio esencial de derecho que además se trata de un derecho humano, sin importar que no se le llame contrato sino “solicitud”. Si hace cuac, tiene plumas y vive en el lago, no es elefante.

 

Por otro lado, para nuestro derecho se presupone que la madre es la que alumbra, por lo que no importa si aportó o no el material genético. Por tanto, y es lo que en México se ha dado hasta la fecha de manera ilegal, para ceder la patria potestad, esta mujer debe dar en adopción al menor. Según la ley en estos casos se tendría que establecer que la madre es la mujer contratante y no la que alumbra, pero y si el material genético es de la madre subrogada o de otra persona diferente a la mujer contratante ¿quién tiene el derecho sobre el menor? Y si este menor nace con características diferentes a las que los padres contratantes esperaban o incluso con alguna enfermedad como síndrome de Down, y la pareja contratante no lo quiere ¿se les puede obligar a aceptarlo? ¿cometen el delito de abandono de personas? Y si la madre subrogada no lo quiere entregar porque ha creado lazos emocionales con el menor ¿se le puede obligar a entregarlo? ¿Cómo se tendría que hacer exigible el contrato, más aún si ella proporcionó material genético?

 

Jurídicamente hay otros aspectos a analizar que también son importantes. Si alguno de los dos miembros de la pareja contratante es asegurado en el IMSS, por ejemplo, pero la mujer que presta el vientre no lo es ¿tiene derechos de seguridad social? ¿El IMSS estaría obligado a prestarle los servicios de atención médica? Recordemos que el IMSS es una institución federal que hasta que no sea reformada, no tiene previstos estos casos.

 

En la iniciativa se propone que el contrato sea gratuito y probablemente solo lo hacen de manera gratuita las madres o hermanas de la pareja contratante, pero la realidad social es que en los países donde esta práctica es aceptada, se llega a pagar mucho dinero como contraprestación. Vivimos en un país en donde hay altos índices de pobreza por lo que muchas mujeres verían esta ley como una oportunidad de hacer negocio. ¿Cuál es el problema con ello? Que está prohibida la comercialización de la vida humana. Plantea un problema semejante al de la comercialización de órganos de persona viva.Sin duda este tema plantea otras muchas cuestiones de fondo jurídico, bioético y social, que tendrán que ser profundamente analizadas antes de aceptar la iniciativa y espero que analicen a detalle todos esos aspectos y que no la acepten solo por ser una  ley de “vanguardia”, porque la vida humana y más aún la de quien no puede defenderse, no debe enarbolarse como bandera políticas. Cuando se hace, toda la sociedad se pone en riesgo. 

Si quieres saber más del tema, te dejo el enlace a un interesante blog de España sobre el tema:

 

http://www.am-abogados.com/blog/la-maternidad-subrogada-alquiler-de-vientres/229/

 

El pasado mes de mayo el mundo entero se enteró de Nujood, una niña de 10 años de  nacionalidad yemení, que a su corta edad buscaba desesperadamente el divorcio de su esposo, un hombre de treinta y tantos años. Y con su caso nos enteramos que desafortunadamente no es el único caso de niñas que son esposas en Yemen y otros países asiáticos, donde, a pesar de que la edad legal para contraer matrimonio son los 15 años, los matrimonio de niñas menores son perfectamente legales según las costumbres tribales que prevalecen sobre la ley.

 

¿Cómo era posible que buscara el divorcio? Desde nuestro sistema jurídico este tipo de matrimonios son ilegales. Es más, nunca se tramitaría un divorcio sino en todo caso una nulidad por existir vicios del consentimiento y con ello la responsabilidad del juez del registro civil por celebrar una unión sin contar con los requisitos de ley. Pero más allá, se trata al menos del delito de estupro, y se podrían configurar otros más como trata de personas.