Imprimir
Categoría: Bárbara Amaro
Visto: 1842
powered by social2s

En la Gran Bretaña se sigue un debate desatado por Paul Cookson, de 41 años de edad, que compartió con sus “amigos” de Facebook lo cansado que estaba de que las empresas turísticas incrementaran sus tarifas en los períodos vacacionales de las escuelas.

En su mensaje se quejaba de que los padres fueran “penalizados” por hacer lo que debían hacer al no planear vacaciones fuera de los periodos escolares de descanso, siendo la penalización a la que hace referencia los precios más elevados que se deben pagar.

Su malestar tuvo un eco que trascendió a sus 250 “amigos” Facebook y ya derivó en una petición electrónica que tiene más de 143,000 firmas y que obliga al Parlamento británico a discutir por lo menos en comisiones la posibilidad de establecer un tope de aumento en las tarifas de las aerolíneas y empresas turísticas en época vacacional.

Se trata de una propuesta que, siendo realistas, tiene muy pocas probabilidades de ser aprobada porque estaría tocando una de las columnas vertebrales del sistema capitalista, la de la oferta y la demanda, y pese a lo sensato que a los padres nos pueda parecer la propuesta, se trata de una fibra sensible que no va a ser tocada en el corto plazo por varios gobiernos.

Lo interesante de este tema no se queda en la propuesta ya que el hecho trasciende a que si bien el gobierno no se siente con la capacidad de regular la ley de la oferta y la demanda, sí se ha arrogado la función de velar que los niños no falten a clases por motivos no fundamentados y en este sentido se ha empezado a sentenciar con multas a padres que deciden “no hacer lo correcto” y llevarse a sus hijos de vacaciones en época de clases, cuando las tarifas son más razonables. Así sucedió a una familia que deberá pagar 1000 libras esterlinas en multas y gastos judiciales por haber tomado un largo fin de semana pese a que no era temporada de vacaciones escolares.

El tema está adquiriendo interés en la Gran Bretaña donde no falta quien ha propuesto que en todo caso las escuelas no tomen sus vacaciones en el mismo período sino que lo hagan escalonadamente a lo que ya el gobierno respondió que es una alternativa poco viable porque se generaría mucho caos.

Hay quienes creen que si el tema se sigue debatiendo por la sociedad británica podría obligar a algunas empresas a mesurar sus incrementos para el próximo periodo vacacional, pero posiblemente estas empresas estén apostando a que el debate se desinfle y se muevan los intereses de la sociedad a otro tema que no les afecte. Total, mientras haya quien pague los desproporcionados aumentos de tarifas para salir de vacaciones, éstas seguirán aumentando.

miabogadoenlinea.net

powered by social2s