La Autoridad de Fertilización y Embriología Humana de la Gran Bretaña, encargada de la autorización de procedimientos de fertilización, realizará en los próximos meses una consulta pública sobre la aprobación de la llamada “fertilización con tres padres”.

 

Se trata de una técnica en la que se utiliza la información genética de dos mujeres y un hombre para evitar la transmisión de enfermedades mitocondriales transmitidas por la mujer.

 

La técnica, que ya se practica en algunos países, consiste en extraer el núcleo del óvulo de la mujer afectada y transferirlo a un óvulo donado de una mujer con una mitocondria sana para fertilizar el óvulo con espermatozoides del padre.

 

Se trata de una técnica muy debatida y que en Gran Bretaña ha sido analizado por un organismo independiente de expertos en bioética, el Consejo Nuffield, quien encontró que esta técnica puede beneficiar a muchos niños liberándolos de los trastornos severos e incapacitantes que derivan de los defectos de la mitocondria de la madre.

 

Algunas de estas enfermedades afectan al corazón, riñones o hígado, pueden generar enfermedades cerebrovasculares, demencia, ceguera y muerte prematura.

 

Independientemente de las razones éticas y médicas, quienes están a favor de la aprobación de esta técnica señalan que las leyes en materia de donación de óvulos no aplicarían por lo que al no haber un tercer padre, no existiría problema legal porque no cuenta la voluntad de la donante del óvulo.

 

Los científicos explican que con esta técnica solo el 0.1 por ciento de la información genética del bebé  procede de la donadora del óvulo, pero los efectos de la donación son transmitidos de generación en generación porque el ADN mitocondrial del bebé pasaría a sus hijos y a todos los descendientes de las niñas que nacieran con este procedimiento.

 

¿Cuánto significa entonces ese 0.1 por ciento de información genética? ¿La donadora carece de derechos sobre ese bebé aunque lleve parte de su información genética?

 

Otras consideraciones que los opositores a esta técnica esgrimen es que poco a poco se va llevando al mundo hacia un nuevo tipo de eugenesia en donde se escogen a las personas desde su gestación por características genéticas. A este argumento se opone el que con la existencia de una estricta regulación sobre la técnica que establezca los casos específicos en que se podría ejecutar, se dejan fuera situaciones que no ameriten por su gravedad el uso de la misma. Sin embargo en el transcurso de los años hemos sido testigos de que los límites que se imponen en las leyes por razones éticas, silenciosamente se han ido moviendo para permitir la inclusión de nuevos avances.

 

¿Se está creando en los laboratorios un nuevo tipo de persona? Varios genetistas consideran que así es, que estamos frente a una nueva especie de humano y que frente a los avances científicos no hay consideraciones ni éticas ni legales que lo puedan detener.

 

 

B.