Esta semana la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos estableció que existe causa legal para demandar a las compañías tabacaleras por publicidad engañosa en cuanto a que han promocionado a los cigarrillos Light como menos nocivos que los cigarros “regulares” o rojos.

 

Resulta que según estudios científicos, se ha demostrado que fumar cigarros Light es igual de perjudicial ya que la gente suele inhalar más fuerte para sentir más sabor, además de fumar en mayor cantidad para satisfacer dosis diarias de nicotina. (Soy ex fumadora y de esto me di cuenta hace algunos años, sin necesidad de estudios científicos). Los demandantes alegan que las tabacaleras, como Philip Morris, creadora de la marca Marlboro, lo han sabido hace décadas.

 

Es decir, la Corte no aceptó que se pueda demandar por daños a la salud por haber fumado, ya que las tabacaleras en ese sentido están protegidas por leyes federales al establecer en sus etiquetas que fumar es dañino para la salud (creo que incluso la leyenda ya dice, al menos en México, “fumar mata”).

 

La demanda ante la Suprema Corte fue ganada en términos de la ley contra prácticas desleales de comercialización que regula lo relativo a la publicidad engañosa. Por eso los demandantes a partir de ahora tendrán que demostrar el fraude por parte de la tabacalera al anunciar un producto con cualidades que en realidad no posee y tendrán que demostrarlo legalmente para que proceda su demanda.

 

Actualmente las tabacaleras enfrentan más demandas por más de 30 tipos diferentes de reclamos por publicidad, detrás de las cuales están en juego millones de dólares por daños.

 

Pero ¿con tanta publicidad actual sobre los efectos dañinos de fumar, las prohibiciones de fumar en lugares públicos y hasta la segregación que se ha generado de alguna manera contra los fumadores, no es suficiente como para que cada quien tome su decisión libre sobre fumar o no?

 

Este es otro ejemplo en donde se pretende liberar a las personas de la responsabilidad de sus decisiones, ya que sabemos de sobra que fumar, mentolados, rojos, blancos o azules, es causa de diferentes enfermedades. Pero parece ser que ahora se trata de liberarnos de responsabilidad al acusar a la tabacalera de habernos obligado a fumar a raíz de la publicidad engañosa y eso me parece poco ético.

 

Así que legalmente existe la causa para demandar por mucho dinero a las compañías tabacaleras,  pero ¿es justo?

 

Fuente Timesonline