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Categoría: Bárbara Amaro
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Los niños tienen el derecho fundamental de no ser maltratados ni física ni psicológicamente. Es un derecho reconocido por la ONU, pero más allá, se trata de un derecho universal y fundamental.

 

Sin embargo, el mundo de contrastes en el que vivimos no presenta las cosas tan simples como blanco o negro, ya que la línea entre educación y maltrato puede ser difusa muchas veces.

 

En México este derecho de los niños, junto con otros, se regula en la Constitución, el Código Civil Federal en lo relativo a la patria potestad y violencia familiar y en la Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes que establece en el artículo 11 que las madres y los padres tienen el deber de protegerlos de toda clase de abuso, maltrato, prejuicio, daño, trata y explotación y también se menciona que ninguna clase de abuso a sus derechos se justifica para hacer que los niños cumplan sus deberes.

 

¿Queda claro? ¿Una nalgada por contestar mal es maltrato o educación?

 

Un niño intrépido puede acusar de maltrato a sus padres, pese a que la nalgada haya sido porque con su travesura puso en peligro su vida, por ejemplo.

 

Existen diferentes corrientes educativas y puntos de vista sobre la sanción física a los niños y en este sentido podríamos llegar a los extremos de quienes consideran que una nalgada es un instrumento educativo y quienes piensan que con cada golpe se menoscaba la dignidad del niño.

 

Por ejemplo, en algunos países musulmanes los maestros siguen teniendo autoridad para castigar físicamente a los niños, porque se considera que es parte de la educación que reciben para ser mejor personas. Claro, que es un instrumento educativo que mal llevado puede llevar a la comisión de delitos causando lesiones o hasta la muerte como resultó hace poco en una escuela de Alexandria, Egipto, en donde un maestro sancionó con un fuerte golpe en el abdomen a un niño de 11 años por no haber terminado la tarea de matemáticas. El niño tuvo que ser internado en el hospital donde horas después falleció. ¿El maestro aplicó un instrumento educativo o se desquitó de sus frustraciones con el niño?

 

Pero no creamos que la sanción corporal en las escuelas es una sanción de culturas ajenas a la nuestra: en 22 estados de Estados Unidos es perfectamente legal y en gran Bretaña la práctica se prohibió hace unos diez años.

 

Ahora vayamos al otro extremo. Los maestros han ido perdiendo su autoridad poco a poco. Tengo una amiga que es maestra de una escuela primaria pública que fue reprendida por las autoridades de la Secretaría cuando una mamá se quejó de que había agredido a su niña al haberla regañado tras haber derramado agua en los pies de una compañera. La maestra se tuvo que disculpar por el regaño, pero ¿maltrató a la niña llamándole la atención? ¿No se trata de una norma llevada al extremo de un absurdo?

 

¿Y en casa? ¿Cuándo una nalgada es violencia y cuando es educación? ¿Cuándo se viola la ley?

 

Por ejemplo, en Estados Unidos hay un juicio en contra de un papá por haber sancionado a su hijo con una especie de raqueta de madera por haber mentido. No hubo ninguna lesión de consideración, fuera de un par de magullones, sin embargo la corte está analizando si hubo exceso de fuerza, si fue un castigo cruel al haber utilizado el instrumento de madera y si fue un método disciplinario o de violencia.

 

Las Naciones Unidas han establecido como límite el año 2009 para que los países aseguren la eliminación del castigo corporal por parte de los padres a los niños.

 

México ya tiene la ley al respecto. Pero ¿no es intrusiva al regular cómo deben los padres ejercer su patria potestad? Y por otro lado ¿no es letra muerta al no alcanzar en la realidad a esos otros niños dañados, maltratados, abusados y explotados no solo por sus padres sino por el estado mismo que debe protegerlos?

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