Después de la tragedia, llega la reconstrucción.

 

Hace una semana el huracán Karl golpeó a Veracruz, en una zona del estado a donde no llegaban huracanes y a donde usualmente no pasaba nada. Pero la verdadera tragedia llegó después con las lluvias que Karl dejó en la zona de montañas y que incrementaron el nivel de los ríos provocando serias inundaciones en varias zonas urbanas y rurales de la ciudad de Veracruz y área conurbada.

 

Pero Karl no solo dejó destrucción a su paso. Nos deja valiosas enseñanzas y la promesa de un mejor Veracruz porque hemos sido testigos de la ayuda solidaria de varios sectores de la población, y sobretodo, de la activa participación de la juventud veracruzana que logró salir de su ensimismamiento para darse a los demás.

 

Y pese a que todavía encontramos personas que sentadas cómodamente frente a sus casas siguen esperando que el municipio se encargue de limpiar de la calle en que viven  árboles caídos y hojas secas, o aquellos que conociendo la gravedad de la situación en ciertas zonas de la ciudad, usaron la manguera para limpiar sus patios y lavar sus coches, han sido más las personas que han resuelto proponer y ejecutar soluciones al margen de lo que el gobierno en sus tres niveles haga o deje de hacer.

 

De aquí sigue ejercer mejor nuestra democracia mediante la participación más activa en las decisiones municipales y de gobierno: estar vigilantes de que no se vuelva a construir en zonas de manglares, que no se sigan rellenando lagunas, que ya no se autoricen espectaculares que ponen en riego a la población con los constantes ‘nortes’, que se apliquen sanciones contra quienes tiren basura en las calles provocando el taponamiento de alcantarillas y futuras inundaciones y contra quienes desperdicien el agua.

 

Veracruz sigue en pie camino a la reconstrucción y con la esperanza puesta en esta juventud que participa, que es líder, que es capaz de ponerse por encima de ideas partidistas e ideológicas y de ayudar como se necesite, ya sea recolectando ropa y víveres, separando ropa donada, sirviendo comidas, cuidando mascotas ajenas, o prescindiendo de una noche de antro para donar el dinero que iban a gastar a los damnificados y entregarles también su tiempo.

 

Veracruz no será la misma. Será mejor porque esta juventud que se mueve y nos mueve está construyendo, quizá sin estar del todo consciente, un Veracruz mejor, más participativo, unido y organizado.

 

A @martuchita, @soulito, @Elka_princess, @MayeGC, @IrSoRi, @myriwonka, @kmaleonik y demás twitteros veracruzanos, Evelyn, Anay, Paulina, José Carlos, José Antonio, Julián, Montse y demás cientos de jóvenes voluntarios, gracias, muchas gracias.