Al resolver un amparo directo, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia estableció que el derecho humano a la imagen es parte del derecho de autor y no sólo una figura del derecho civil, por lo que su inclusión en la Ley Federal del Derecho de Autor se considera constitucional.

En el caso, una pareja de artistas, Alexis Ayala y Fernanda López, solicitó en 2011 al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la declaración administrativa de la infracción en materia de comercio por parte de una revista porque publicaron la imagen de su hija recién nacida, cuando estaba en el cunero del hospital privado en donde nació.

Los padres argumentaron que  “la imagen se utilizó por un tercero y sin su autorización, fue explotada, con la venta de la revista de espectáculos, y derivado de lo anterior, se violó su derecho de imagen”, previsto en el artículo 87 de la Ley Federal del Derecho de Autor; el cual establece como caso de excepción para este tipo de asuntos “que la fotografía hubiera sido tomada en un lugar público y con fines informativos o periodísticos”.

El citado artículo, además, establece que el retrato de una persona sólo puede ser usado o publicado con su consentimiento expreso, o bien con el de sus representantes o los titulares de los derechos correspondientes.

Esta conducta constituye una “infracción en materia de comercio” conforme al artículo 231 fracción II, que establece como una infracción de este tipo el uso de la imagen de una persona sin su autorización o la de sus causahabientes con fines de lucro directo o indirecto.

El IMPI consideró que sí existió la infracción y multó a la empresa en términos de la fracción II del artículo 232 de la Ley Federal del Derecho de Autor, obligándole a pagar aproximadamente 365,000 pesos.

La editorial demandó la invalidez de la decisión del IMPI con el argumento de que en ese asunto no tenía que aplicarse la Ley del Derecho de Autor, pero la decisión fue confirmada el 23 de abril de 2014 por la Sala Especializada en Materia de Propiedad Intelectual del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

La revista promovió el amparo directo que ahora se resuelve por la Segunda Sala y el argumento toral de su demanda se centraba en cuestionar la constitucionalidad de los artículos en mención de la Ley Federal de Derechos de Autor, ya que el derecho a la imagen es  una figura jurídica de naturaleza coincidente y perteneciente solamente al derecho civil.

La Segunda Sala determinó que el derecho a imagen sí es parte del derecho de autor, ya que es una limitante al ejercicio del mismo y ello es acorde al contenido e intención de la Ley que protege y regula no sólo al autor sino que también a los que participan en ese ejercicio, por lo cual es correcto que la inconformidad promovida sea atendida por una autoridad relacionada con el derecho de autor y no civil.

En la resolución se explica que la Ley Federal del Derecho de Autor no sólo protege al autor de cualquier tipo de obra, sino también a todos aquéllos que intervienen en el proceso de producción, distribución y mercado de bienes, en relación con el público en general.

Además se destaca que el derecho de autor no es absoluto, en atención a que tiene como límite la utilidad pública, el interés general y la afectación a otros miembros que intervengan en los factores de creación.

Así, el derecho a la imagen previsto en el artículo 231, fracción II, de la Ley es un límite al ejercicio del derecho de autor, al impedir que el autor de una obra fotográfica o quienes se encarguen de la distribución o comercialización de la misma, transgredan el “derecho personalísimo” a la imagen de un individuo, al hacer uso de la misma sin su consentimiento, ya que, en caso de hacerlo, se genera la infracción administrativa respectiva.

Aunado a lo anterior, se consideró que la quejosa tampoco se podía ubicar en los supuestos de excepción que prevé la Ley citada y su reglamento, ya que el derecho a la protección del uso de la imagen, establecido es un derecho que debe ser entendido como aquel que se aplica de forma reforzada tratándose de menores de edad.

Lo anterior, en razón de que lo que se busca es proteger y salvaguardar su derecho a la imagen e intimidad frente a cualquier otro derecho que pudiera generar conflicto.

Por lo tanto, no se podría actualizar supuesto de excepción alguno si no se acredita que existe el consentimiento de los padres o de quienes ejercen la patria potestad de los menores, para publicar las fotos que se cuestionan, concluye el fallo de la Suprema Corte.


miabogadoenlinea.net


Se permite la reproducción total o parcial con crédito a miabogadoenlinea.net