La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia determinó que una persona pública puede acudir a una audiencia judicial caracterizado como su personaje siempre y cuando antes y en privado, se identifique ante el juez y la contraparte.

En el caso, Jorge Ernesto Guzmán Rodríguez, mejor conocido como El Hijo del Santo demandó en 2010 a la empresa Promociones Antonio Peña, S.A. de C.V. por distribuir y comercializar el videograma Triplemanía XVII Estelar Lucha Libre AAA, realizada el 13 de junio de 2009, haciendo uso de su “Personaje humano de caracterización El Hijo del Santo” sin su autorización.

La empresa argumentó que existía un contrato verbal que le permitía hacer uso del personaje, sin embargo, no pudo probar la existencia de dicho contrato, por lo que el juez de la causa dio la razón al "Hijo del Enmascarado de Plata", en razón de que demostró que es el legítimo propietario de los derechos del personaje El Hijo de El Santo, por lo que condenó a la empresa. La decisión fue ratificada por las siguientes instancias por lo que asunto llegó al máximo tribunal.

En el amparo directo que promovió la empresa, y que revisó la Primera Sala, se alegó que existieron violaciones al debido proceso ya que indebidamente el juez de la causa permitió que Guzmán Rodríguez se presentara caracterizado como su personaje utilizando la máscara de El Hijo del Santo ostentándose “como titular exclusivo del personaje humano de caracterización con el nombre de El Hijo de El Santo” cuando tenía que haberse presentado como Guzmán Rodríguez, por lo que no fue posible identificar plenamente a su contraparte.

En la sentencia se explica que en diversas constancias del expediente se puede observar que en las audiencias públicas en las que compareció Guzmán Rodríguez caracterizado como El Hijo del Santo, acreditó su personalidad privada mediante la presentación de su credencial del Instituto Nacional Electoral y un certificado de derechos sobre el personaje de características humanas, mismo que le fue otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor (INDAUTOR).

Inclusive en las diligencias de la apelación ante el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal, Guzmán Rodríguez en un privado se quitó la máscara en presencia de la contraparte y de los funcionarios judiciales autorizados, y demostró su identidad con su credencial de elector y el certificado de derechos.

Así, se desechó el recurso de revisión por unanimidad y sin discusión alguna y se ratificó la sentencia estableciéndose que una persona pública puede acudir a una audiencia judicial caracterizado como su personaje siempre y cuando antes y en privado se identifique ante el juez y la contraparte.

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