En el marco de la ceremonia de festoejo del 150 aniversario de la expedición de las Leyes de reforma, el Presidente Felipe Calderón anunció y se comprometió a que durante su gobierno sería expedida la Cédula de Identidad Ciudadana como un documento que será “garantía legal y práctica de la identidad y personalidad jurídica”, expresó.

La expedición de este documento no es una idea nueva. De hecho ha sido un proyecto recurrente en sexenios anteriores que por alguna razón que desconocemos no ha llegado a la práctica.

La Ley General de Población en el artículo 86 señala que el Registro Nacional de Población tiene como finalidad registrar a cada una de las personas que integran la población del país, con los datos que permitan certificar y acreditar fehacientemente su identidad.

Este registro de población se refiere a todo mexicano, ciudadano o no con lo que se incluye a los menores de edad y el registro de los extranjeros en México en el catálogo de extranjeros. Con ello se distingue tres tipos de registro: el de menores, el de ciudadanos y el de extranjeros.

Esta misma ley es la que señala la obligación de que las autoridades expidan la Clave Única de Registro de Población, conocida como CURP y que hasta la fecha no ha tenido plena vigencia puesto que todavía no se asigna la Clave en las Actas de Nacimiento sino que se trata de un trámite adicional a realizarse.

Respecto de la Cédula de Identidad Ciudadana, la Ley general de Población establece que es obligación de los mexicanos tramitar la misma y que servirá como medio de identificación. Ya en el pasado se habían presentado propuesta sobre está cédula y los medios de seguridad para evitar la falsificación, sin haber sido aprobada ninguna propuesta.

¿Cuál es la diferencia con la Credencial para Votar con Fotografía? En cuanto a datos no existe ninguna diferencia. Las diferencias radican en que una es expedida por la Secretaría de Gobernación y la otra por el Instituto Federal Electoral, y que una, la Cédula de Identidad Ciudadana es obligatoria, mientras que la credencial del IFE no lo es. Sin embargo la credencial del IFE ha suplido hasta el momento la falta de la Cédula de Identidad porque es el documento de identificación de los mexicanos por excelencia, seguido del pasaporte.

Mucho se ha argumentado a favor y en contra de este documento. Quienes argumentan a favor sostienen que el registro es importante en materia de seguridad nacional y quienes opinan en contra aseguran que se viola la intimidad de las personas en cuanto a sus datos. La realidad es que el debate no está abierto ya que es una obligación que ya forma parte de la ley y que hasta ahora ha sido letra muerta.

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