La organización mexicana de consumidores El Poder del Consumidor (EPC) presentó una queja ante la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor (PROFECO) en contra de Bimbo por publicidad engañosa en vista de que venden el pan integral como 100% integral, cuando no utilizan trigo integral, sino harinas procesadas que son muy dañinas para las personas diabéticas y que favorecen la obesidad, casualmente dos de las enfermedades que aquejan a la gran mayoría de la población de nuestro país.

 

Según declaración del director de EPC, Alejandro Calvillo, la PROFECO no contestó a esta queja razón por la cual la organización de consumidores tramitó un Amparo contra la dependencia por haber violado el derecho de petición, consagrado en la Constitución, al no responder sobre el particular. Dicho Amparo fue presentado el 23 de octubre pasado ante el Juzgado 4 en materia Administrativa, radicado en el Distrito Federal.

En este Amparo la defensa de la PROFECO fue en el sentido de que la EPC no tiene interés jurídico en el caso. El interés jurídico es un elemento esencial para el trámite de un Amparo por lo que si se considera que el mismo no existe, se negará el Amparo a la organización. Pero la EPC se defendió argumentando que esta organización es miembro de la OSC Consumers Internacional, que a su vez forma parte del Consejo Consultivo de Consumo de la Procuraduría, por lo que sí hay interés jurídico.

 

Respecto de la publicidad engañosa, son varios factores a analizar, entre ellos la Norma Oficial Mexicana NOM-147-SS que establece que se debe entender como harina integral la molienda del grano integral que conserva su cáscara y germen. Pero en el etiquetado del pan integral de Bimbo, en diversas presentaciones, se dice que es pan 100% integral aunque en los ingredientes se puede leer que se trata de harina integral adicionada. Cuando se agrega la palabra 'adicionada' significa que se trata de harina refinada, lo que deja de hacerla harina integral.

 

En Perú, una organización de consumidores presentó esta misma denuncia contra Bimbo ante el Instituto de Defensa de la Competencia y la Propiedad Intelectual, y tras el análisis del caso, no solo se multó a la empresa con $100 mil dólares, sino que se ordenó retirar sus productos de los anaqueles y etiquetarlos correctamente, sin la frase 100% integral, o venderlo como tal cuando acreditara que el pan es en efecto de harina integral en su totalidad.

 

En México no ha sido resuelto el asunto hasta el momento y queremos creer es por razones de tipo legal y no porque la PROFECO y la Secretaría de Salud estén trabajando en función de los intereses de una empresa, sin tomar en cuenta la salud y los derechos de los consumidores mexicanos.

Fuente Cimacnoticias

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