Por tercera vez en poco más de un año, la Secretaría de Educación Pública modifica las normas generales para la evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica, aplicables tanto a las escuelas públicas como a las privadas.

 

El pasado viernes la SEP publicó el Acuerdo secretarial número 696 que prevé las nuevas reglas, con el que desaparecen las evaluaciones cualitativa que identificaba con letras los niveles de desempeño de un estudiante de educación primaria o secundaria. Para el caso de preescolar, las evaluaciones con letra desaparecieron en abril de 2013.

 

Con estas nuevas reglas de evaluación también se le cambia el nombre oficial a la boleta de calificaciones y de ser la “Cartilla de Educación Básica” ahora va a llamarse “Reporte de Evaluación”.

 

Las observaciones que se incluían en la boleta sobre el apoyo que necesitaba el niño para mejorar su desempeño también desaparecen y conforme al artículo octavo del Acuerdo, ahora éstas sólo se realizarán exclusivamente en el caso de los “alumnos que necesiten apoyo fuera del horario escolar sobre los temas de escritura, lectura o matemáticas”.

 

Así sólo permanece la evaluación cuantitativa, en una escala de 5 a 10. Para algunos expertos la evaluación cualitativa era un primer paso para que los maestros tuvieran en cuenta las distintas formas de aprender y, en consecuencia, orientar a los niños según sus necesidades, pero aparentemente esto ya no se llevará a cabo.

 

Por otra parte, para el caso de 3o. de primaria a 3o. de secundaria el Acuerdo hace oficial que la evaluación del quinto bimestre sea un examen final de lo visto en el ciclo escolar, con la novedad de que éste podrá ser elaborado por el Consejo Técnico Escolar, por el Consejo Técnico de Zona o por la autoridad educativa local y se hará con preguntas abiertas que muestren los aprendizajes más relevantes de los alumnos, respecto a la totalidad de las asignaturas cursadas.

 

Respecto a los criterios de acreditación de un grado o nivel educativo estos también se modifican y sólo los tres grados de preescolar y el primer grado de primaria podrán acreditarse por el sólo hecho de haberlos cursado.

 

En segundo y tercero de primaria el alumno será promovido al siguiente grado cuando tenga un promedio final mínimo de 6.0 aunque no haya aprobado todas sus materias.

 

Si el alumno tiene promedio reprobatorio el docente deberá decidir si el menor es promovido o no al siguiente grado. Un alumno sólo podrá ser “retenido” por una sola vez. “Esto implica que un alumno retenido en segundo grado, ya no podrá ser retenido en tercer grado. De igual forma, un alumno no podrá ser retenido en segundo o en tercer grado por más de una ocasión”.

 

En el caso del cuarto y quinto grado de primaria, las condiciones no cambian, es decir, para subir de grado los niños deberán acreditar todas sus materias con un mínimo de 6.0 o tener un máximo de dos asignaturas no acreditadas. En estos últimos casos se otorgará una “promoción con condiciones” asumiendo compromisos para mejorar el aprendizaje y aprovechamiento del estudiante.

 

Asimismo, permanece la regla de que para pasar a secundaria el niño deberá aprobar todas sus materias de sexto grado con mínimo de 6.0 o pasar un examen de evaluación general de conocimientos.

 

Para la secundaria las reglas tampoco son modificadas. Se requiere un promedio mínimo de seis para pasar de grado, aunque podrá cursarse el siguiente grado con un máximo de tres asignaturas no acreditadas.

 

Los alumnos que tengan más de cinco materias reprobadas al concluir el ciclo escolar o que a los quince días de iniciado el ciclo escolar presenten más de tres materias reprobadas del grado anterior, tendrán que repetir el curso.

Adicionalmente el acuerdo establece exámenes de recuperación para los alumnos de secundaria que se encuentren en riesgo de no acreditar al final del ciclo escolar una asignatura o grado escolar.

Únicamente podrán presentarse exámenes de recuperación de los primeros cuatro bimestres y la calificación que se obtenga deberá reportarse como calificación en el bimestre o bimestres correspondientes que no fueron acreditados. Será decisión del docente, determinar la aplicación de un examen de recuperación de asignatura por bimestre no acreditado o de un solo examen de recuperación que considere los contenidos de más de un bimestre no acreditados.

 

Finalmente se establece que los alumnos que en la secundaria estén repitiendo grado podrán cursar y acreditar durante el año escolar, en exámenes ordinarios o extraordinarios, únicamente las asignaturas pendientes de acreditar, conservando las calificaciones de las asignaturas ya acreditadas en ciclos anteriores. Asimismo, se podrá autorizar que se cursen y acrediten asignaturas del siguiente grado.

 

En la atmósfera que se vive actualmente en el sistema educativo, seguramente habrá críticas a estas nuevas reglas.

 

 

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