El 5 de julio un ciclista provocó la muerte de un transeúnte de 65 años de edad al embestirlo con su bicicleta en la delegación de Iztapalapa en el Distrito Federal.

 

Días después, la Subprocuraduría de Procesos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal señala que este incidente puede considerarse como un homicidio culposo por accidente de tránsito vehicular, a lo cual se sumaria la agravante de huir del lugar sin brindarle la atención a la víctima.

 

En caso de ser localizado el conductor  de la bicicleta no alcanzaría el beneficio de la fianza.

 

Conforme al Reglamento de Tránsito Metropolitano del Distrito Federal salvo ciertas excepciones, “todo ciclista tiene los mismos derechos y obligaciones aplicables para un conductor de cualquier otro vehículo”.

 

Así, el artículo 4 señala que conductor, es toda persona que maneje un vehículo en cualquiera de sus modalidades, mientras que ciclista, es el conductor de un vehículo de tracción humana a pedales.

 

Así, al ciclista le son aplicables las disposiciones en materia de accidentes de tránsito y de la responsabilidad civil resultante.

 

El artículo 37 establece como una de las obligaciones de los conductores involucrados en un accidente de tránsito en el que se produzcan lesiones o se provoque la muerte de otra persona, siempre y cuando el mismos e encuentre en condiciones que no requieran atención, “permanecer en el lugar de los hechos para prestar o facilitar asistencia a la persona o personas lesionadas, procurando que se dé aviso a la autoridad competente y a los servicios de emergencia, para que tomen conocimiento de los hechos y actúen en consecuencia”.

 

Por otra parte, el artículo 140 del Código Penal del Distrito Federal establece que si el homicidio o las lesiones se cometen culposamente con motivo del tránsito de vehículos, se impondrá la mitad de las penas previstas para el homicidio y las lesiones cuando no se auxilie a la víctima del delito o se de a la fuga. En el homicidio la pena es de 8 a 20 años de prisión.

 

Estas disposiciones son parecidas en la mayoría de los reglamentos de tránsito que existen en el país, por lo que no está de más aprender de esta lamentable experiencia, ya que el conductor de una bicicleta también tiene obligaciones como un automovilista.

 

 

Más información en El Universal